Los rebeldes sirios lanzaron en la madrugada del sábado un ataque a una base aérea estratégica en el norte del país. La ofensiva trata de desbaratar los ataques aéreos contra los bastiones rebeldes que dan importante ventaja al régimen del presidente Bashar Assad en la guerra civil.

El ataque, reportado por activistas, se produce un día antes del comienzo de una conferencia internacional en Catar, en la que Estados Unidos y sus aliados tratarán de reorganizar la conducción política de la oposición y unir sus filas. El liderazgo en el exilio ha sido considerado inefectivo y fuera de contacto con la realidad en el campo de batalla.

Las fuerzas rebeldes atacaron la base aérea de Taftanaz en la madrugada del sábado y los combates se prolongaron hasta la tarde, dijo el Observatorio Sirio por los Derechos Humanos, de oposición.

Se sumaron al ataque rebelde combatientes de Jabhat al-Nusra, un grupo miliciano islámico inspirado por al-Qaida e integrado por yihadistas extranjeros, según el Observatorio, con sede en Gran Bretaña. Los combatientes de al-Nusra, considerados entre los más experimentados y disciplinados entre las fuerzas de oposición, han encabezado ataques a otras bases aéreas en el norte en los últimos meses.

La base de Taftanaz tiene sobre todo helicópteros militares. Está situada cerca de la carretera principal entre la capital Damasco y la ciudad de Alepo, por cuyo control los dos bandos luchan desde hace meses.

Videos cargados en línea por los activistas dicen mostrar a los rebeldes disparando cohetes y columnas de humo que salen de edificios y una pista aérea. La voz de un activista en el video dice que es un ataque de rebeldes y efectivos de Jabhat al-Nusra a la base.

Los videos parecen genuinos y coinciden con otros reportes de la Associated Press en el área.

Los ataques aéreos han sido uno de los recursos más efectivos y temidos del régimen en la guerra civil. Los rebeldes lograron tomar control de un sector en torno de Alepo, pero los aviones y helicópteros del gobierno siguen bombardeando las áreas controladas por los rebeldes.

Los activistas dicen que más de 36.000 personas han muerto durante el conflicto de 19 meses que comenzó en marzo del año pasado en forma de levantamiento pacífico pero que ha devenido en una brutal guerra civil.