En la víspera de las elecciones municipales, el ambiente hoy en Nicaragua es de relativa calma, con llamados a votar desde distintos sectores sociales y algunos a no participar en lo que tildan de una "farsa".

Sin el entusiasmo de comicios anteriores y con críticas al sistema electoral, los nicaragüenses votan mañana en unas elecciones municipales entre cierta bonanza económica e incertidumbre política, según economistas y políticos consultados por Efe.

"La economía está desempeñándose bien. Este año se espera un crecimiento entre el 4 % y 4,5 %, mejor del que se esperaba", señaló el economista Mario Arana, expresidente del Banco Central de Nicaragua.

En el plano político institucional, el panorama y optimismo no es el mismo, dijo el disidente sandinista y exjefe de inteligencia militar Hugo Torres.

Estas "mal llamadas elecciones son una farsa, sólo les faltará un partido zancudo (o satélite) para cerrar el círculo", anotó.

"Estas no son elecciones. Si así fuera, Daniel Ortega (el presidente de Nicaragua) hubiera puesto sus mejores candidatos, sin embargo, no es así", apuntó Torres, en alusión a que en esta ocasión las boletas no llevarán impresa las fotos de los candidatos, sino la bandera del partido, ni el nombre de los candidatos a concejales.

Según Torres, Ortega y su influyente esposa, Rosario Murillo, buscan en estos comicios municipales "la absolutización del poder".

En los comicios municipales participan el gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y los opositores Partido Liberal Independiente (PLI) y el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), entre otros colectivos.

La Alcaldía de Managua es la principal plaza política del país después de la Presidencia, y está bajo control de los sandinistas desde hace doce años.

La actual alcaldesa, la periodista Daysi Torres, aspira a la reelección frente al diputado suplente Alfredo Gutiérrez, del PLI, y el empresario Eduardo Fonseca, del Partido Liberal Constitucionalista (PLC).

En las pasadas elecciones municipales, celebradas en 2008, el oficialismo ganó en 109 de los 153 municipios, incluida Managua, pero la oposición denunció un fraude.

Por su lado, el PLI espera ganar un 50 % de los ayuntamientos, principalmente en el norte y centro, antiguos escenarios de la guerra que se libró en este país en los años 80 del siglo pasado.

Las autoridades electorales esperan una participación de votantes de entre 70 % y 75 % en estos comicios, en los que se elegirán a 153 alcaldes y vicealcaldes, así como a 6.534 concejales.