Los líderes sociales de las regiones colombianas fronterizas con Ecuador, muy afectadas por el conflicto armado, preparan hoy en Pasto, capital del convulso Nariño, sus propuestas para enviar a La Habana, donde el Gobierno y las FARC iniciarán el martes los contactos previos al diálogo.

Esta reunión, convocada por la Comisión de Paz del Congreso de Colombia, forma parte de las Mesas Regionales de Paz, que buscan reconocer los problemas reales de los territorios, especialmente los que viven más intensamente los estragos de la guerra.

En Pasto están reunidos hoy los líderes de los departamentos de Nariño y Putumayo, en representación de campesinos, indígenas, afrodescendientes, mujeres y jóvenes.

La copresidenta de la Comisión de Paz del Congreso y legisladora del Partido Verde, Ángela María Robledo, dijo a Efe que se trata de "abrir un espacio a la participación de la sociedad civil" en el proceso de paz.

Robledo afirmó que si bien en el acuerdo alcanzado por el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) el 26 de agosto en Cuba, cuando se comprometieron a dialogar para poner fin al conflicto, "se recoge el diagnóstico de las causas estructurales de la guerra", no incluye las voces de los ciudadanos.

Y es que, según la congresista, "a Colombia se la ve a través de Bogotá y de las grandes ciudades, y lo que se siente es una brecha enorme" en cuanto a la realidad del conflicto.

"Si preguntas a un bogotano va a decir que las FARC son guerrilleros terroristas, pero si vas, por ejemplo, al Guaviare o a Guainía, las víctimas reconocen la violencia de la guerrilla, pero van a decir que también hay paramilitares, multinacionales, Ejército y políticos que les convierten en clientes para captar votos", dijo.

Con estas palabras Robledo explicó la realidad de las regiones, lo que llamó la "Colombia profunda", la más afectada por los estragos del conflicto y muy alejada de la percepción de los habitantes de las grandes ciudades.

"Lo que estamos haciendo con las Mesas Regionales de Paz es recuperar la narrativa del conflicto porque en las regiones se piensa este país en grises, y no en blanco y negro como se ve la guerra en Bogotá", agregó.

Puso como ejemplo el perfil de los negociadores del Gobierno, "todos hombres", y de la guerrilla: "esa es la Colombia urbana y la Colombia rural, con una enorme brecha, con una gran incapacidad de escucharse, y ese es el gran reto de este proceso".

Para la legisladora del Partido Verde, en ese planteamiento está "la verdadera complejidad del conflicto colombiano, la precariedad de la vida, pero también la resistencia por la vida".

La Mesa Regional de Pasto es la cuarta que se constituye desde el 24 de octubre y está previsto celebrar nueve hasta el 22 de noviembre para aglutinar en un documento la realidad completa de Colombia.

La Comisión de Paz del Congreso, con el acompañamiento de la ONU, se encargará de hacer llegar las propuestas a la mesa de negociación de La Habana.