Algunos jugadores de los Heat de Miami habían cuestionado que se tuviese que disputar el partido contra los Knicks de Nueva York, en el Madison Square Garden, mientras la ciudad se recupera de los efectos devastadores del paso del huracán "Sandy".

Pero en la cancha del legendario campo, los jugadores de los Knicks, encabezados por el alero Carmelo Anthony, se mostraron más motivados que nunca y completaron un gran partido inaugural que los dejó con la victoria aplastante de 104-84 ante los actuales campeones de liga, que fueron barridos del campo de principio a fin.

Tampoco la baja por lesión del ala-pívot titular Amare Stoudemire afectó al juego de los Knicks que tuvieron en Anthony al líder perfecto al conseguir un doble-doble de 30 puntos y 10 rebotes, lo que le permitió también ganarle el duelo individual a su gran amigo, pero rival deportivo, el alero LeBron James.

Anthony fue la pesadilla constante con sus triples para la defensa de los Heat, como el resto de los jugadores de los Knicks, que concluyeron el partido con 19 canastas desde fuera del perímetro de 36 tiros, por 7 de 20 de los Heat, siendo una de las claves de la victoria del equipo neoyorquino.

A pesar de toda la destrucción y de que todavía partes de la ciudad están sin electricidad, el Madison Square Garden registró un lleno con una asistencia de 19.033 espectadores, que se olvidaron de la destrucción de "Sandy" y disfrutaron del gran baloncesto de los Knicks y de su primera victoria de la nueva temporada.

Anthony jugó 39 minutos y encestó 10 de 28 tiros de campo para liderar a los Knicks, que también tuvieron el apoyo del escolta-alero reserva Steve Novak al anotar 17 puntos, y de su fichaje del verano y nuevo base-escolta titular, Raymond Felton, que aportó 14 tantos, repartió nueve asistencias, capturó cuatro rebotes y recuperó tres balones.

Otro veterano, el base Jason Kidd, también debutó con los Knicks y aportó 12 puntos, cuatro rebotes, tres asistencias y dos recuperaciones de balón que ayudaron al triunfo.

Lo mismo que lo hizo el tercer base fichado por los Knicks, el veterano argentino Pablo Priogini, que a sus 35 años, procedente del baloncesto español, salió a la legendaria pista del Madison Square Garden y jugó 16 minutos sin que anotase ningún punto porque no hizo ningún tiro a canasta.

Pero Prigioni sí tuvo tiempo para repartir tres asistencias y capturar un rebote.

Los Heat, que se vieron dominantes en su primer partido de temporada al vencer (120-107) el pasado martes a los Celtics de Boston, esta vez no pudieron frenar al ataque arrollador de los Knicks.

James, recuperado de los calambres que sufrió en la segunda parte del partido ante los Celtics, volvió a ser el líder encestador del equipo al aportar 23 puntos, siete rebotes y cinco asistencias.

Mientras que el reserva Rashard Lewis consiguió 16 puntos, y el escolta Dwyane Wade llegó a los 15, pero sin ser factor ganador como sucedió ante los Celtics.

El ala-pívot Chris Bosh, que esta temporada juega más como número cinco, logró un doble-doble de 12 puntos y 11 rebotes.