Varios manifestantes resultaron hoy heridos en Baréin al enfrentarse con la policía durante una acción de protesta contra el Gobierno con la que desafiaron la prohibición total de celebrar concentraciones.

Varios activistas informaron de que al menos dos manifestantes resultaron heridos de gravedad durante esta manifestación, que, según constató Efe, reunió a varias decenas de personas.

Los opositores salieron a las calles de varias localidades y a las carreteras principales del reino.

Uno de los heridos es un joven que sufrió lesiones graves en la cabeza por el impacto de una granada de sonido cerca de su casa en la localidad de Duraz, al norte de Manama.

La policía cercó algunas poblaciones y disparó gases lacrimógenos y granadas aturdidoras para dispersar a los participantes en las marchas.

El pasado día 30, el Ministerio del Interior prohibió toda protesta en el país hasta que se restablezca la seguridad, con el objetivo de "proteger la unidad nacional".

"El Ministerio del Interior ha decidido prohibir todo tipo de manifestaciones y concentraciones hasta que se recupere la seguridad, para proteger la unidad nacional y la integridad del tejido social e impedir cualquier forma de extremismo", explicó un comunicado de este departamento.

Desde febrero de 2011, Baréin, con una población de mayoría chií, es escenario de protestas contra la minoría suní gobernante, que en ocasiones han derivado en disturbios.

Entre marzo y junio de ese año, las autoridades impusieron el estado de emergencia en este reino, adonde los países del golfo Pérsico, de mayoría suní, enviaron tropas para apoyar a los efectivos bareiníes.

Según la oposición, al menos cien civiles han muerto desde el inicio de las protestas en 2011, a los que se suman seis policías fallecidos.