La FIFA indicó que Brasil no tendrá margen de error en sus preparativos después que empiecen a venderse el próximo mes las entradas para la Copa Confederaciones.

El secretario general del organismo, Jerome Valcke, indicó que sería "muy problemático" si las sedes tienen problemas en esta etapa.

La Copa Confederaciones comienza el 15 de junio del próximo año, y la FIFA usualmente pide que los estadios estén listos seis meses antes del primer partido.

"Esto suena como mucho tiempo, pero en realidad no lo es. Se necesita tiempo para probar las sedes nuevas con varios eventos y con diferentes públicos", advirtió Valcke el viernes en una columna.

Sostuvo que todas las sedes tienen que estar listas con suficiente anticipación para "realizar al menos dos eventos de prueba".

Las ciudades sedes serán anunciadas la próxima semana.