La petición hecha por el concejal de Bogotá Marco Fidel Ramírez, quien se hace llamar "el concejal de la familia", sobre la orientación sexual de los trabajadores de la televisión pública de Bogotá ha desatado la polémica entre la comunidad LGTBI y los defensores de la libertad de prensa.

El Concejo de Bogotá remitió un cuestionario al director de Canal Capital, Hollman Morris, a petición del concejal Ramírez, en el que, entre otras cosas, le requiere información sobre la orientación sexual de los trabajadores del canal y solicita sus hojas de vida.

Morris tendrá que rendir cuentas el próximo 7 de noviembre en una sesión del Concejo acerca de las preguntas formuladas por el concejal, a las que el director de la cadena pública no va a responder ya que no está en sus principios "preguntar a los empleados sobre su orientación sexual", manifestó en una entrevista con Efe.

"Es una mancha más, una vergüenza más para el Concejo de Bogotá que tendrá que hacer la pregunta y nosotros no la vamos a responder", aclaró.

El concejal Ramírez, por su parte, defendió, también en declaraciones a Efe, que el cuestionario es para "adelantar un debate de control político a la administración del Canal Capital" con el objetivo de "salvaguardar y beneficiar los intereses de la ciudad".

Y es que la mayoría de preguntas que aparecen en el cuestionario sobre la comunidad Lesbiana, Gay, Bisexual, Transexual e Intersexual (LGBTI) están relacionadas con el programa "El Sofá", que se emite los domingos por la noche y lo realizan miembros de ese grupo.

Ramírez, del Partido Integración Nacional (PIN), alegó que en Bogotá viven más de seis millones de cristianos, además de otras minorías aparte de la LGTBI, y que en Canal Capital no hay programas sobre ellos, aunque negó cualquier tipo de persecución hacia la comunidad de gays, lesbianas y transexuales.

Con este fin, el del "equilibrio y el balance", pidió que en la parrilla se "incluya la nota religiosa".

El director del canal por su parte alegó que "si uno ve la trayectoria y los diferentes debates y posturas de este concejal", que suele vestir una chaqueta con el emblema 'el concejal de la familia', no le cabe duda que "raya en posiciones homofóbicas".

La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) también se manifestó sobre la polémica y, a través de un comunicado, mostró su "preocupación" por el cuestionario del concejal Ramírez ya que "podría generar estigmatizaciones hacia los periodistas y los espacios comunicativos de dicha comunidad (LGTBI)".

La FLIP apeló a la jurisprudencia de la Corte Constitucional sobre lo que definió "información sensible" y, por lo tanto, "no susceptibles de acceso por parte de terceros", aquella relacionada con "la protección de los derechos a la dignidad humana, la intimidad y la libertad".

Entre esta información protegida por la Constitución queda especificada "la preferencia sexual de las personas".

Ramírez, por su parte, apeló a que la Corte Constitucional "ampara" su "derecho a la libertad de expresión" y que como miembro del Concejo de Bogotá tiene "la prerrogativa de preguntar lo que considere pertinente".

Añadió además, que el cuestionario remitido a Morris está "amparado constitucionalmente por el criterio de la buena fe".

Si el presidente del Concejo no lo retira antes, el debate se celebrará el próximo 7 de noviembre en el Concejo de Bogotá con la presencia del concejal Ramírez y el director del canal.