Un puente en las Bahamas fue nombrado el viernes en honor al actor ganador del Oscar Sidney Poitier, sin señal de las protestas con las que había amenazado un político de oposición.

Cientos de asistentes celebraron cuando Poitier y el primer ministro Perry Christie llegaron a la ceremonia en el puente conocido antes como Paradise Island como parte de los festejos por el 40 aniversario de la independencia de Bahamas.

El puente, el más grande en el archipiélago al este de Florida, se llamará ahora Sir Sidney Poitier.

Poitier pasó gran parte de su infancia en las Bahamas, en la solitaria Isla Cat, y ha sido embajador bahameño ante Japón y la Unesco. Al hablar en la ceremonia, Christie destacó su labor filantrópica por las Bahamas y su "increíblemente inspiradora" historia de vida.

"Ha ido en contra del estereotipo y al hacerlo ha terminado con él", dijo el primer ministro. "A través de sus retratos en sus diferentes películas, ha aportado su visión personal de la humanidad, la dignidad, el orgullo y la autoestima del hombre negro".

Desde que el gobierno anunció hace unas semanas su plan para cambiar el nombre del puente surgieron quejas. Los críticos cuestionaron si Poitier ha hecho suficiente por el país para recibir tal distinción. Celi Moss, un candidato de oposición al Parlamento, y otras personas pidieron que se hicieran protestas en la ceremonia, pero ninguno de sus simpatizantes se presentó y el acto se realizó sin contratiempos.