Las empresas estadounidenses aumentaron sus pedidos de bienes manufacturados durante septiembre, en su mayor cantidad en 18 meses, pero las empresas siguen cautelosas al momento de solicitar productos que sugieren planes de expansión y modernización.

Los pedidos a fábricas aumentaron 4,8% en septiembre comparado con agosto, cuando los pedidos bajaron 5,1%, informó el viernes el Departamento de Comercio.

El incremento de septiembre fue el mayor desde marzo de 2011 y fue impulsado por un aumento en la demanda de aviones comerciales, una volátil categoría que había caído desde agosto.

La demanda de bienes de capital, vista como una buena representación de los planes de inversión de las empresas, subió 0,2% en septiembre, después de aumentar 0,3% en agosto. Los dos modestos avances siguieron a dos meses de importantes caídas a medida que sigue débil la inversión empresarial.

La cautela de las empresas ha aumentado por varias razones. Muchas están preocupadas por el panorama económico en el extranjero. La crisis financiera de Europa ha empujado a muchos países a la recesión. Eso ha reducido las exportaciones de Estados Unidos y las ganancias corporativas. Las ganancias también han disminuido en China, Brasil y otros grandes países en desarrollo que son mercados importantes de las exportaciones estadounidenses.

Las empresas también dudan en comprometer dinero para proyectos importantes de modernización y expansión sin saber si habrá incrementos importantes en los impuestos o grandes recortes al gasto del gobierno a partir de enero de 2013 en caso de que el Congreso no alcance un acuerdo presupuestal para evitarlos.

El reporte de los pedidos a fábricas incluye bienes duraderos, artículos que duren tres años o más, y los no duraderos como químicos, papel y alimentos.

El vistazo preliminar del gobierno a los pedidos duraderos mostró que aumentaron 9,9% en septiembre comparado con agosto. Aunque fue el incremento mensual más importante en casi tres años, la mayor parte del alza fue impulsada por un aumento en los pedidos a fábricas, que son muy volátiles y habían caído en agosto.

Los bienes de capital, como maquinaria y equipo, no mostraron crecimiento en septiembre. Esta categoría es vista como un reflejo de los planes de inversión de las empresas. Los pedidos en esta categoría sólo mostraron un pequeño incremento en agosto después de fuertes caídas en junio y julio.