La canciller alemana, Angela Merkel, viajará el próximo miércoles a Londres para reunirse con el primer ministro británico, David Cameron, después de que éste perdiera la votación en la Cámara de los Comunes sobre los presupuestos de la UE para 2014-2020.

La Cámara de los Comunes aprobó el pasado 30 de octubre, por 307 votos a favor y 294 en contra, una moción presentada por un parlamentario conservador, a la que se unió el Partido Laborista, que pide al Gobierno una línea de negociación más dura en relación a los presupuestos europeos de los próximos siete años y una reducción de estos.

Merkel mantendrá una reunión de trabajo, seguida de una cena, con el 'premier' británico, en el marco de las "intensas negociaciones" emprendidas por Berlín, indicó el portavoz del gobierno, Steffen Seibert.

La canciller viajará a Londres inmediatamente después de haber pronunciado un discurso centrado en política europea, ese mismo miércoles y ante el Parlamento Europeo, a invitación de su presidente, el socialdemócrata Martin Schulz, indicó Seibert.

Según el portavoz gubernamental, la cita en Londres será "una, entre las múltiples e intensas gestiones" que se prevé realizará la canciller en las próximas semanas para "acercar posiciones" sobre los presupuestos de la UE.

"El Reino Unido es un muy valioso socio, con el que compartimos muchos puntos de interés", indicó Seibert, para quien el hecho de que Londres no se adhiriera al pacto fiscal europeo, el año pasado, no quita que haya "grandes aquiescencias" respecto a la UE.

Seibert evitó concretar si esas gestiones incluían una reunión de trabajo con el presidente francés, François Hollande, ante la posibilidad de que París vete al presupuesto comunitario.

"Va a haber una serie de reuniones antes de la próxima cumbre de la UE", apuntó simplemente el portavoz, en relación a la cita de líderes comunitarios, el 22 y 23 de noviembre, en la que de acuerdo con lo previsto deben definirse los presupuestos comunitarios.

Seibert ratificó, asimismo, el compromiso expresado por Merkel el día anterior, en su comparecencia conjunta con el primer ministro irlandés, Enda Kenny, de "hacer cuanto sea necesario para posibilitar una solución".

Cameron advirtió ayer desde Londres que el Reino Unido va a tener la actitud más dura de su historia a la hora de negociar los presupuestos de la UE, y afirmó que si no consigue alcanzar un acuerdo beneficioso para el Reino Unido, "no tendrá reparo" en vetar el presupuesto negociado entre los 27 estados miembros.

La líderes de la UE negocian actualmente su presupuesto para el periodo de 2014 a 2020, una decisión que tiene que ser acordada por sus 27 miembros.

Bruselas está a favor de que su próximo presupuesto sea equivalente al 1,03 % de la riqueza nacional bruta de la UE, lo que supone un incremento del 5 % frente al de 2007-2013.

El Reino Unido, cuya contribución neta a la UE en 2011 fue de 9.200 millones de libras (unos 11.408 millones de euros), apuesta por la congelación del presupuesto en términos reales, lo que equivale a un aumento al ritmo de la inflación.