La familia de Alfredo Stroessner (1912-1989), dictador de Paraguay durante 35 años, mantiene su intención de repatriar sus restos desde Brasil, pero no podrá hacerlo en coincidencia con el centenario de su nacimiento, que se cumple mañana, 3 de noviembre.

El senador del opositor Partido Colorado Alfredo "Goli" Stroessner, nieto del hombre que gobernó Paraguay de 1954 a 1989, confirmó hoy que prosiguen los trámites para la repatriación, pero la idea de la familia de trasladar los restos mañana está definitivamente descartada, según la agencia pública IP Paraguay.

La iniciativa de la familia de Stroessner provocó el rechazo de activistas de los derechos humanos y por perseguidos durante el régimen "stronista", que hoy se movilizarán en el centro de Asunción.

Los manifestantes prevén congregarse ante el "Museo de las Memorias", que tiene como sede a una antigua dependencia policial donde, según activistas de derechos humanos, se torturaba a los perseguidos políticos durante ese período.

Posteriormente, marcharán hasta la explanada del Panteón Nacional de los Héroes, en el centro capitalino.

Al respecto, el nieto del exdictador mencionó que, pese al repudio, la repatriación de los restos de Stroessner, quien falleció en el exilio en Brasil en 2006, "es una decisión soberana de la familia".

"La vamos a hacer cumplir en el momento en que nosotros queramos", subrayó.

Opinó, además, que los actos de protesta serán "insignificantes" y que no afectará a la figura del exgobernante, quien, según "Goli", "sigue siendo enormemente popular dentro del pueblo paraguayo".

Derrocado en un golpe de Estado de su consuegro, el general Andrés Rodríguez, en la madrugada del 2 al 3 de febrero de 1989 Stroessner, tras haber ejercido el poder desde el 4 de mayo de 1954, se refugió en Brasil donde falleció a los 94 años de edad.

La Comisión de Verdad y la Justicia (CVJ), que se encargó de investigar los crímenes y abusos contra los derechos humanos cometidos durante el mandato de Stroessner, emitió un informe en agosto de 2008 en el que cifró en 425 los ejecutados o desaparecidos, en casi 20.000 los detenidos y en 20.814 los exiliados durante la dictadura.