Los intereses de la deuda soberana portuguesa a diez años subieron por novena sesión consecutiva y se colocaron esta mañana en el 8,23 por ciento, frente el 8,19 % de la sesión anterior.

Medios financieros informaron que en el mercado secundario aumentó también la rentabilidad en los plazos a dos años (del 5,23 al 5,33 %) y a cinco (del 6,52 al 6,59 %).

Después de relajar las rentabilidades hasta cerca de la mitad en los últimos meses, el alza de hoy se produce después de la primera aprobación de los presupuestos de 2013, los más duros de las últimas décadas y ante la polémica sobre una posible reforma del Estado luso.

Un equipo de técnicos del Fondo Monetario Internacional (FMI) está actualmente en Portugal para asesorar al Gobierno conservador de Pedro Passos Coelho sobre cómo recortar cerca de 4.000 millones de euros en gastos, lo que implicaría ahorros en salud, educación y defensa.

Portugal debe de reducir su déficit más de tres puntos en 2013 (hasta el 4,5 %) con profundas reformas económicas para poder recibir íntegramente el préstamo de 78.000 millones de euros concedido en mayo de 2011 por la UE y el propio FMI.