Las cúpulas de los partidos de la coalición de la canciller alemana, Angela Merkel, se reúnen este domingo para limar sus disensos internos, especialmente en política social, y encarar en armonía lo que resta de legislatura hasta las elecciones de otoño de 2013.

De la cita cabe esperar "intensas conversaciones", en un "buen espíritu de trabajo" y centradas en el propósito de que "se logre presentar una línea común" en la extensa agenda a tratar, indicó hoy el portavoz del Gobierno, Steffen Seibert.

El propósito es resolver las diferencias entre los tres partidos -la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel, su hermanada Unión Socialcristiana de Baviera (CSU) y el Partido Liberal (FDP)- sobre todo en materia de jubilaciones, sanidad y política presupuestaria.

Entre los temas de mayor conflictividad está la propuesta defendida por la ministra de Trabajo y Asuntos Sociales, Ursula von der Leyen, de introducir una fórmula en el sistema de jubilaciones para garantizar un mínimo a todo pensionista.

Von der Leyen lleva meses luchando por la introducción de una renta complementaria que garantice una jubilación mínima a los pensionistas del futuro que hayan trabajado en régimen de miniempleo o jornadas parciales, ante la amenaza creciente de quedar expuestos a la precariedad.

El FDP se ha opuesto frontalmente a una solución en esta dirección, uno de los puntos de fricción persistente en la coalición de Gobierno de Merkel.

Asimismo controvertida entre los socios es la entrada en vigor de una nueva fórmula de ayuda a la familia, consistente en compensar a los padres o madres que atiendan a sus hijos en casa, ante la escasez de plazas en guarderías públicas o concertadas.

Ambas cuestiones, la garantía de una jubilación mínima y las ayudas a la familia, llevan meses generando divisiones internas entre los tres partidos de la coalición.

Un punto de acuerdo, en cambio, podría ser la cuestión del pago adicional que todo contribuyente a la sanidad pública debe aportar si acude a la consulta de su médico, un copago de 10 euros por trimestre.

Esta tasa única fue implantada hace cinco años, para paliar el déficit de la sanidad pública.

Ahora, el FDP ha propuesto que se suprima, visto que se superó esa situación y los enormes costes burocráticos que acarrea a los médicos de las consultas, obligados a cobrarlos al paciente y transferirlos al seguro médico.

La reunión se celebrará sin la asistencia del ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, que viaja a México en esa fecha, lo que en cierto modo allana el camino a la presentación de unas conclusiones armónicas al término de la cita, el domingo noche.

Schäuble, de la CDU, y su colega de Economía, Philipp Rösler, del FDP, defienden posturas divergentes en prácticamente todos los aspectos que atañen a sus respectivos ministerios y competencias.