Los muertos por el huracán "Sandy" en Nueva York son ya 41, según anunció hoy el alcalde, Michael Bloomberg, quien advirtió que "aún podría haber más víctimas".

Dos de las víctimas halladas ayer eran dos pequeños hermanos, Brandon y Connor Moore (de 2 y 4 años respectivamente), que fueron arrancados de los brazos de su madre por la fuerza de las aguas mientras huían de su casa en Staten Island en la noche del lunes.

El padre de los niños trabaja en el departamento municipal de saneamiento de aguas y se encontraba trabajando cuando ocurrió la tragedia.

Mientras tanto, Bloomberg confirmó que la parte sur de Manhattan y el sector de Brooklyn que siguen sin electricidad recuperarán la electricidad antes de esta medianoche (04.00 GMT), lo que reducirá a menos de la mitad los 460.000 abonados que siguen sin electricidad.

La empresa Con Edison dice que toda la ciudad tendrá electricidad para el próximo día 10, aunque las autoridades confían en que ese plazo pueda adelantarse.

El alcalde, en la habitual rueda de prensa diaria en la que repasó las actividades de recuperación de la ciudad tras el destructor paso de "Sandy", dijo que numerosas empresas han ofrecido donativos de productos.

Aunque agradeció las ofertas, Bloomberg señaló que no hacen falta donativos en especie, ya que la logística del reparto sería muy complicada. "Necesitamos dinero", afirmó.

Mañana comenzará el trabajo para asegurar el fragmento de grúa de 23 metros de largo que sigue colgando de un rascacielos en construcción, a más de 200 metros de altura, en pleno centro de la ciudad.

La operación durará unas 36 horas y "esperamos que pueda concluir para el lunes por la mañana", de forma que la zona cerrada de la Séptima Avenida pueda abrirse el lunes, explicó el alcalde.