El secretario general iberoamericano, Enrique Iglesias, aseguró que América Latina, que hasta ahora ha podido capear muy bien la crisis, "es parte de la solución" a los problemas económicos que enfrentan la Unión Europea (UE) y EE.UU.

Por ello el papel de la región en la actual coyuntura económica estará en el centro del debate tanto de la Cumbre Iberoamericana que se celebrará el 16 y 17 de noviembre en Cádiz como la de enero en Chile entre América Latina y la UE, dijo en una entrevista con Efe en la capital mexicana.

Allí los dirigentes pensarán cómo Latinoamérica "puede jugar un papel más activo y servir de punto de apoyo a la salida de los problemas críticos que afectan fundamentalmente a Europa y Estados Unidos", aseguró.

El tema de la coyuntura económica "nos preocupa a todos, no solamente la situación particular que vive la eurozona, sino también la que vive Estados Unidos. Los países de Asia empiezan a sentir el impacto y también lo sentimos en América Latina", dijo.

La crisis "comienza a tener perfiles generales" y por eso "nos preocupa a todos", insistió Iglesias, quien destacó que, "afortunadamente, América Latina ha tenido un comportamiento excelente".

"Hemos podido capear el temporal hasta ahora en forma muy ordenada y positiva, creciendo y teniendo objetivos sociales muy claros", aseveró el expresidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

Por ello, insistió, América Latina puede contribuir a "la superación de los problemas críticos que viven los países europeos" y Estados Unidos.

En ese sentido, el político uruguayo adelantó que el impulso al comercio y a las inversiones pueden jugar "un papel importante".

"América latina se encuentra en este momento embarcada en grandes inversiones en materia de infraestructura. España y Portugal tienen un papel que cumplir en ese campo", dijo Iglesias, quien destacó que en la relación entre las empresas pequeñas y mediadas también hay "una frontera prácticamente virgen que habrá que fortalecer".

Además, señaló, también hay áreas de oportunidad en la formación y circulación de recursos humanos y en materia de cooperación tecnológica.

"En términos generales se abren muchos campos que deberán ser activados, donde realmente aparecen los verdaderos soportes de la auténtica colaboración iberoamericana acorde a las presentes circunstancias que viven los países", aseveró.

Sobre la decisión de los Gobiernos de Argentina y Bolivia de nacionalizar filiales de empresas españolas, el excanciller indicó que se trata de un tema "muy puntual" que debe ser resuelto a través del diálogo y en base a los contratos y compromisos asumidos.

Descartó que se trate de una "tendencia" al proteccionismo que pueda afectar "las muy buenas relaciones que existen en nuestros países".

Iglesias recordó que en la próxima Cumbre de Cádiz los gobernantes "repensarán" las relaciones tomando en cuenta "los grandes cambios" registrados en lo político, económico y social tanto en los países iberoamericanos como en el resto del mundo.

Sobre el mecanismo de las cumbres, dijo que los jefes de Estado y de Gobierno de América Latina, España y Portugal analizarán la posibilidad de crear un grupo de reflexión que proponga una estructura y nuevas reglas que permitan fortalecer el espacio iberoamericano.

"La idea es fortalecer, generar una nueva dinámica y tener, por tanto, mucha más relación con los nuevos problemas que hoy preocupan a la comunidad iberoamericana y al mundo en general", resumió.

Otro tema "importante" que estará presente en Cádiz será la lucha contra el narcotráfico, pero en el diálogo informal, privado, entre dirigentes, que en opinión de Iglesias es "uno de los grandes activos" de las cumbres.

Recordó que este año por primera vez los ministros del Interior de Iberoamérica sostuvieron una reunión dedicada al "tema de la seguridad y la formación de cuerpos policiales", por lo que ya entró de lleno en el debate de las cumbres.

El secretario general iberoamericano llegó ayer a México para entrevistarse con empresarios y políticos mexicanos, incluidos miembros del equipo del presidente electo, Enrique Peña Nieto, del Partido Revolucionario Institucional (PRI).