El español David Ferrer, quinto mejor tenista del mundo, buscará mañana contra Michael Llodra seguir luchando por sumar en París su primer Masters 1.000 entre un elenco de tenistas con el palmarés virgen en esa categoría de torneo, que completan el francés Gilles Simon y el polaco Jerzy Janowicz.

El de Jávea, el aspirante con más galones de los cuatro, certificó su pase a la final al derrotar al ídolo local y finalista el año pasado, Jo-Wilfried Tsonga por 6-2 y 7-5 en una hora y 20 minutos.

A pesar de que es el gran favorito sobre el papel, el español aseguró que no piensa en el torneo, sino solo en su próximo duelo.

"Lucho porque es mi trabajo y mañana son semifinales e intentaré ganar, como un partido más. Nunca he pensado en ganar un torneo, siempre pienso en mi siguiente partido", dijo tras certificar su pase a semifinales.

Su rival en cuartos, finalista en 2011, reconoció en rueda de prensa que el problema fue no saber restar correctamente a Ferrer. Ello le llevó a ponerse más nervioso y a dudar en los tiros.

"En los puntos importantes, no sé qué decisión tomar. En el último momento decido cambiar y al final, fallo", confesó el francés.

Ferrer se enfrentará en la antesala de la final contra Llodra, que venció ante su público al estadounidense Sam Querrey por Llodra doblegó al estadounidense Sam Querrey por 7-6(4) y 6-3 en una hora y 19 minutos en el último partido de la jornada parisina.

El tenista español, quinta raqueta del mundo y máximo favorito de los tenistas que siguen en liza en París, se ha enfrentado dos veces contra Llodra, en el puesto número 121 del ránking de la ATP, con sendas victorias para el español.

Antes del Ferrer-Tsonga, por el otro lado del cuadro, el polaco y jugador revelación del torneo, Jerzy Janowicz, se llevó su partido de cuartos frente a Janko Tipsarevic.

El serbio terminó abandonado el partido por un "golpe de cansancio" cuando perdía por 3-6, 6-1 y 4-1.

Janowicz, en el puesto número 69 del ránking de la ATP, encadena cuatro victorias seguidas contra jugadores clasificados entre los veinte mejores del mundo (Tipsarevic, Andy Murray, Marin Cilic y Philipp Kohlscreiber) y está disfrutando del momento más dulce de su corta carrera.

"Estoy jugando el mejor tenis de mi vida. No sabía que podía jugar tan bien", confesó ante la prensa el polaco, de 22 años.

Janowicz logró imponerse ante Tipsarevic (9) sin grandes dificultades y apoyándose en su derecha con solo dos horas de sueño, emocionado por los nervios de haber derrotado en la víspera al número tres del mundo, Murray.

"Dormí muy bien... dos horas. Estuve en el ordenador y me fui a la cama a las cinco de la mañana. No necesito dormir, estoy jugando mi mejor tenis. No sé qué esperar de mí. Espero no terminar mañana", bromeó el polaco de dos metros y tres centímetros, apabullado por el momento dulce del que está disfrutando en París.

Ahora, le toca seguir soñando frente a Gilles Simon, con quien nunca se ha cruzado en pista.

El francés, que mañana contará con el apoyo de su público en el multiusos de Bercy, derrotó al quinto favorito del cuadro, el checo Tomaz Berdych, por 6-4 y 6-4 en 1 hora y 53 minutos.

Ocurra lo que ocurra en ese partido, Janowicz espera no tener problemas para encontrar patrocinadores la próxima temporada, y que la falta de presupuesto no le impida disputar torneos, como ocurrió este año en el Abierto de Australia, recordó.

"Espero que después de este torneo mi vida cambie, encuentre patrocinador y no tenga que estar pensando en el dinero el año que viene (...). Ahora estoy en todas las televisiones polacas. Espero que con esto el tenis se haga todavía más popular en Polonia", comentó pletórico en rueda de prensa.

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Por Javier Albisu