El Gobierno de Honduras concedió hoy asueto a los empleados y funcionarios públicos a partir del mediodía (18.00 GMT) para que aquellos que tienen parientes muertos acudan a los cementerios, informó una fuente oficial.

Un portavoz de la Secretaría del Interior y Población dijo a los periodistas que el permiso oficial le permitirá a algunos empleados y funcionarios recordar a sus parientes fallecidos asistiendo a los cementerios locales o de comunidades cercanas, que ayer y hoy se han visto muy concurridos de personas.

El día también le deja ingresos económicos a muchas familias pobres que ofrecen servicios de limpieza de sepulturas, pintura de lápidas y mausoleos; reparaciones de estructuras metálicas y cruces; flores y coronas, entre otros.

"Hoy la venta ha comenzado mal, casi no hemos vendido nada", comentó a Efe Martina Díaz, de 46 años, una vendedora de flores naturales en las cercanías de un cementerio privado en el extremo oriental de Tegucigalpa.

Agregó que vende arreglos "con flores naturales, desde 20 hasta 200 lempiras" (de uno a diez dólares).

En Tegucigalpa la mayor afluencia se centró en el Cementerio General, donde descansan los restos de importantes figuras políticas y de otros sectores sociales del país del siglo pasado.

En algunas comunidades del interior de Honduras los viejos cementerios fueron arrastrados total o parcialmente por el paso devastador del huracán "Mitch" a finales de octubre e inicios de noviembre de 1998.

El huracán dejó más de 5.000 muertos y pérdidas por más de 4.000 millones de dólares, entre otros daños.