La patronal en Estados Unidos agregó 171.000 empleos en octubre y las contrataciones fueron más fuertes de lo que se pensaba en agosto y septiembre. Sin embargo, el índice de desempleo aumentó levemente a 7,9%, respecto del 7,8% reportado en septiembre.

La más reciente revisión del Departamento del Trabajo a las contrataciones antes de las elecciones del próximo martes dibujó un panorama del mercado laboral que gradualmente gana impulso después de prácticamente estancarse en los primeros meses del año.

Desde julio, la economía ha creado un promedio de 173.000 empleos por mes. Se trata de un incremento respecto de los 67.000 puestos mensuales generados en el periodo de abril a junio.

Aun así, el presidente Barack Obama llega a su cita ante los votantes con la mayor tasa de desempleo registrada por un mandatario desde Franklin Roosevelt. El índice aumentó en octubre debido a que más personas empezaron a buscar trabajo y fueron consideradas desempleadas. Los reportes del gobierno sólo consideran desocupados a quienes no tienen empleo y buscan uno.

Los inversionistas están satisfechos por las noticias. El promedio industrial Dow Jones, en operaciones a término, no registró prácticamente cambios antes de que las cifras fueran dadas a conocer a las 8:30 de a mañana, hora local, y en pocos minutos aumentó 30 puntos.

El rendimiento de los bonos de referencia del Tesoro a 10 años subió a 1,77%, respecto del 1,72% observado en la jornada anterior, una señal de que los inversionistas trasladan dinero de los bonos a las acciones.

El reporte del viernes incluyó una gran variedad de detalles alentadores.

El gobierno actualizó sus cifras mostrar que 84.000 empleos más de lo previamente calculado fueron generados en agosto y septiembre. Las ganancias de empleos en octubre se distribuyeron en todo tipo de industrias. Y el porcentaje de estadounidenses que activamente buscan empleo aumentó por segundo mes consecutivo.

La economía ha generado nuevos empleos por 25 meses seguidos y ahora existen 580.000 puestos más que cuando Obama asumió la presidencia.

Pero también hubo señales de la persistente debilidad económica. El salario promedio por hora disminuyó un centavo para ubicarse en 23,58 dólares. Y el número de desempleados se elevó 170.000 para llegar a 12,3 millones de personas.

El Departamento indicó que el huracán Sandy no tuvo un efecto relevante en el reporte.

La economía ha mejorado ligeramente en semanas recientes. Los estadounidenses compran más artículos de precios elevados, como vehículos y electrodomésticos. Las compañías automotrices reportaron ventas firmes el mes pasado pese a perder tres días de negocios por la supertormenta en zonas muy pobladas del noreste del país.