Dos personas fueron detenidas hoy en Irlanda del Norte por su supuesta relación con el atentado que costó la vida este jueves al funcionario de prisiones David Black, informaron fuentes de la Policía autónoma (PSNI).

Los sospechosos, de 31 y 44 años, fueron apresados en las inmediaciones de la localidad de Lurgan, en el condado fronterizo de Armagh, una zona con presencia de grupos disidentes del ya inactivo Ejército Republicano Irlandés (IRA).

Según la cadena BBC, uno de los detenidos es el conocido republicano Colin Duffy, quien ya fue acusado por el asesinato en 2009 de dos soldados británicos en un atentado en Antrim, en el noreste de la provincia británica.

No obstante, el exmimebro del IRA fue absuelto el pasado 20 de enero por un tribunal de Belfast porque la acusación no logró demostrar la relación directa del sospechoso con aquella acción terrorista.

Black, de 52 años, casado y padres de dos hijos, fue tiroteado este jueves en una emboscada tendida supuestamente por disidentes del IRA en un tramo de la autopista M1 que une las localidades de Portadown y Lurgan.

Un vehículo con matrícula de la República de Irlanda interceptó el coche de Black y alguno de sus ocupantes abrió fuego, lo que provocó también la colisión de este.

Black se dirigía hacia su lugar de trabajo en la prisión de alta seguridad de Maghaberry Prison, al sur de Belfast, donde disidentes del IRA han organizado durante los últimos meses acciones de protesta por las condiciones penitenciarias.

El funcionario, que contaba con más de 30 años de experiencia en ese trabajo y estaba a punto de jubilarse, era miembro de la Orden protestante de Orange, considerada todavía por algunos sectores de la comunidad católica como una organización sectaria.

Al margen del riesgo que corría Black como orangista, el Gobierno británico alertó la pasada semana a los funcionarios de prisiones, policías y soldados sobre el riesgo de atentados por parte de los disidentes.

Londres advirtió de que en Irlanda del Norte la amenaza terrorista aún es "grave, lo que significa que es muy probable" que se produzca una acción violenta.

Desde 1974, treinta funcionarios de prisiones, incluido Black, han sido asesinados en la provincia británica por grupos terroristas protestantes o católicos.

El último fue Jim Peacock, abatido a tiros el 1 de septiembre de 1993 por un pistolero unionista de la Fuerza de Voluntarios del Ulster (UVF).