Abunda la gasolina en el nordeste de Estados Unidos. pero no en las gasolineras.

En algunos sectores de Nueva York y Nueva Jersey, los automovilistas se alinearon el jueves durante horas frente a las gasolineras que se esforzaban por mantenerse abastecidas. Los cortes de electricidad y las inundaciones causadas por la tormenta Sandy obligaron a muchas gasolineras a cerrar y obstaculizaron el suministro del combustible de las refinerías a las gasolineras que están abiertas.

Mientras tanto, millones de litros de gasolina están almacenados en tanques, oleoductos y cisternas que no pueden descargarlos.

"Es como un conducto taponado", comentó Tom Kloza, analista petrolero en el Servicio de Información de Precios del Petróleo.

La secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, levantó en la jornada de manera temporal una regla marítima, a fin de permitir que buques-cisterna extranjeros, procedentes del Golfo de México, entren a los puertos del noreste, para mitigar la escasez.

Napolitano suspendió hasta el 13 de noviembre la llamada Ley Jones, que prohíbe a los buques internacionales el transporte de petróleo y otra carga entre los puertos estadounidenses.

"La prioridad del gobierno es garantizar la salud y la seguridad de quienes recibieron el impacto del huracán Sandy, y esta suspensión retirará un obstáculo potencial para llevar combustible adicional a la región dañada por la tormenta", dijo Napolitano en un comunicado.

Para quienes permanecen en sus hogares o tratan de reanudar un negocio, el panorama no era mucho más alentador: millones de personas seguían a oscuras y muchos lo estarán durante días. Al jueves, cuatro millones y medio de hogares no tenían electricidad de los 8,5 millones que la perdieron inicialmente. La empresa pública de electricidad de Nueva Jersey Electric &amp Gas dijo que restablecería el servicio a la mayoría de sus clientes en 7 a 10 días. Consolidated Edison, que sirve la ciudad de Nueva York y el condado de Westchester, informó que la mayoría de los usuarios tendrá electricidad para el 11 de noviembre, aunque algunos podrían tener que aguardar una semana adicional o más.

La supertormenta Sandy desbarató la infraestructura energética de la región. Sus vientos derribaron los postes del tendido eléctrico y sus inundaciones anegaron las subestaciones eléctricas que abastecen a vecindarios enteros. También averió los puertos que reciben a los buques cisterna e inundó los equipos subterráneos que envían combustible por los oleoductos. Sin electricidad, las terminales no pueden cargar la gasolina a los camiones tanqueros, y por lo tanto las gasolineras no pueden suministrarla a los automovilistas.

El Departamento de Energía reportó el jueves que 13 de las 33 terminales de combustible de la región estaban cerradas. También estaban inactivas varias secciones de dos oleoductos importantes que abastecen el área: el Colonial y el Buckeye.

Miles de gasolineras en Nueva Jersey y Long Island estaban cerradas por falta de electricidad. AAA calculó que el 60% de las gasolineras de Nueva Jersey estaban cerradas, al igual que el 70% en Long Island.

El jueves por la mañana la fila de automóviles frente a una gasolinera de Hess en la Novena Avenida en la ciudad de Nueva York ocupaba dos filas de la avenida a lo largo de dos cuadras. Cuatro policías dirigían el avance a paso de caracol de los automóviles a la estación.

Los taxis se quedaban sin gasolina y dejaban de circular, mientras aumentaba la demanda de sus servicios debido a los inconvenientes en el sistema de transporte público. El servicio de automóviles Northside Car en Williamsburg, Brooklyn, tenía 250 taxistas disponibles en un jueves típico. Este jueves tenía apenas 20. "Las filas en las gasolineras son demasiado largas", explicó Thomas Miranda, un operador en Northside.

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Samantha Henry y Michael Rubinkam contribuyeron a este informe desde Newark, Nueva Jersey.

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Jonathan Fahey está en Twitter como: http://twitter.com/JonathanFahey .