Varios cientos de personas se manifestaron hoy en Bengasi, la principal ciudad del este de Libia, para pedir un estado federal en el país.

Según indicaron a Efe testigos presenciales, los manifestantes portaban la antigua bandera de la región oriental de Brega y varias pancartas en las que se podía leer "El federalismo es la mejor solución para Libia", "El federalismo es la válvula de seguridad para la unidad y la estabilidad" o "Brega, presente, pasado y futuro".

Asimismo, en referencia a los dos partidos mayoritarios del Parlamento, donde las agrupaciones cuentan con un peso relativo debido a que la mayoría de los diputados son independientes, algunos participantes corearon "ni laicismo, ni islamismo, queremos el federalismo".

El Frente Fuerza Nacional del exprimer ministro Mahmud Yibril, primer fuerza política, es tildado de liberal y laico, a pesar de que el propio Yibril huye de ambas etiquetas. El segundo partido del Congreso Nacional (Parlamento) es la agrupación islámica conservadora, Justicia y Construcción, muy cercana a los Hermanos Musulmanes.

Los federalistas libios defienden la división del país en tres estados, Brega en el este (la antigua Cirenaica romana), Trípoli en el oeste (la antigua Tripolitana) y Fazan en el sur.

Las llamadas a la creación de una Libia federal tras la caída del régimen de Muamar al Gadafi, cristalizaron el pasado 6 de marzo, cuando alrededor de 3.000 líderes tribales y políticos que se reunieron en Bengasi para mostrar su apoyo a este sistema político.

Esta protesta se produce dos días después de que el Parlamento diera luz verde al Ejecutivo del primer ministro, Ali Zidán, casi tres meses después de las elecciones legislativas del pasado 7 de julio.

La aprobación del gabinete, el tercero que se presentaba al Parlamento, no ha estado exenta de polémica, debido al rechazo por parte de varios diputados de cinco ministros: Asuntos Exteriores, Interior, Petróleo, Asuntos Religiosos y Administraciones locales.

Desde el miércoles, día de la votación, grupos de milicianos se manifestaron en los alrededores de la sede del Congreso Nacional para pedir que no sean incluidos varios ministros que supuestamente mantuvieron estrechos lazos con el régimen del dictador Muamar al Gadafi.

Los milicianos se retiraron la tarde de hoy después de que ayer un grupo de representantes se hubiera reunido con el primer ministro para presentarle sus quejas.