Un total de 14 niños que asistían anoche a una fiesta de Halloween en una localidad colombiana están entre los 33 heridos que causó la explosión de una granada, y que ocasionó además la muerte a los dos individuos que la transportaban, informaron hoy fuentes oficiales.

El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) señaló que el resto de los heridos son padres y familiares de los niños y niñas que celebraban una fiesta de Halloween en la plaza principal de la localidad de la Pradera, en el departamento del Valle del Cauca, en el suroeste del país.

"Es inconcebible que un hecho como este enlute una celebración dedicada especialmente a los niños y a sus familias", expresó hoy el director del ICBF, Diego Molano Aponte, en un comunicado.

Al parecer, la granada estalló de manera accidental cuando era transportada por dos ciclistas que se dirigían a la estación local de la Policía, según las autoridades colombianas.

La deflagración causó la muerte de los dos ciclistas, que pertenecían presumiblemente a una banda criminal de narcotraficantes que actúa en el Valle del Cauca, del que es capital Cali.

"Rechazamos rotundamente esta absurda violencia que una vez más atenta contra nuestros niños y niñas", enfatizó el director del ICBF, el ente responsable de la protección a la infancia.

Molano Aponte dijo que ha enviado a Pradera, distante unos cincuenta kilómetros al este de Cali, unidades móviles de su institución con profesionales para "brindar acompañamiento psicosocial a las familias" y verificar el estado de los heridos.

El alcalde de Pradera, Adolfo Escobar, convocó hoy un consejo especial de seguridad para analizar lo sucedido.

Además de bandas de origen paramilitar, en la zona de los hechos actúan reductos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), guerrilla que a mediados de noviembre iniciará en La Habana negociaciones formales de paz con el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos.