Una autoridad medioambiental colombiana ordenó hoy la suspensión de las explotaciones mineras y de provisión de agua de la cementera suiza Holcim en el centro del país.

La medida la adoptó la Corporación Autonóma Regional de Cundinamarca (CAR), perteneciente al departamento donde se llevan a cabo las operaciones de la empresa y cuya capital es Bogotá, dentro de un largo proceso por daños y falta de restauración ambiental.

El director de la CAR, Alfred Ignacio Ballesteros, señaló en una reunión con periodistas que la decisión alcanza las explotaciones de gravas y de captación de agua de Holcim, en la zona rural de Chocontá, localidad distante 75 kilómetros al noreste de Bogotá.

La cementera realizaba la actividad minera en la Cuchilla del Choque, en el paraje Retiro de los Blancos y de importancia hídrica.

En 1977, el 95 por ciento de la Cuchilla del Choque fue declarada legalmente como "zona de reserva forestal".

Ballesteros resaltó que la planta de Holcim está en la zona alta de la cuenta del río Bogotá y afecta de manera directa la quebrada Ojo de Agua, de la que capta el recurso hídrico para el tratamiento del material de construcción que extrae de la montaña.

La CAR abrió en 1996 el expediente en principio para dar viabilidad al plan de manejo y restauración ambiental presentado por la empresa Ingeniesa S.A., antigua operadora de las explotaciones mineras de la zona.

Ocho años más tarde, Holcim informó que había absorbido la firma que realizaba la actividad minera y solicitó que se le permitiera mantener la planta, con la validación del plan ambiental.

Sin embargo, estudios técnicos y de impactos ambientales realizados por la CAR hicieron evidente que "no se adelantó plan de restauración alguno y que este procedimiento no era viable y mucho menos se podía ejercer la explotación minera en zona delimitada", por la condición de reserva forestal de la zona.

El director de la CAR indicó que la actividad minera de la cementera, que no cuenta con licencia ambiental para la minería en la Cuchilla del Choque, ha causado impactos como el de la "pérdida de cobertura de la capa vegetal" en los alrededores de la quebrada.

La trasnacional Holcim tiene una decena de plantas de producción de cemento y extracción minera en Colombia, país en el que también operan el grupo colombiano Cementos Argos y el mexicano Cemex.