Moscú recuperó el derecho a jactarse de tener el edificio más alto de Europa luego de perder la distinción durante unos meses ante Londres.

La torre de oficinas y apartamentos llamada Mercury City alcanzó su punto más alto de 338 metros (1.109 pies), dijeron el jueves funcionarios de la empresa a cargo de la construcción.

De hecho, el inmueble, con fachada de cristal, se convirtió en el más alto de Europa en septiembre, cuando todavía estaba en construcción, al superar los 310 metros (1.017 pies) de la torre Shard de Londres, de acuerdo con datos de la compañía de información sobre la industria Emporis.

Es previsible que el reinado de Mercury City sea también muy corto. Su vecina en construcción, la Torre Federación, alcanzará los 506 metros (1.660 pies) cuando se complete el próximo año.

Ambos inmuebles se ubican en un desarrollo denominado Moscow City, que incluye a otros dos edificios que también alguna vez fueron los más altos de Europa.