La posible legalización de la marihuana para uso recreativo que se votará la próxima semana en tres estados de los Estados Unidos se traduciría en una pérdida de hasta un 30% de los ingresos que los carteles mexicanos obtienen por la exportación de drogas a ese país, según un estudio de un instituto de investigación mexicano divulgado el miércoles.

Opositores a la medida cuestionaron algunos de los planteamientos del estudio al considerar que las iniciativas podrían ofrecer nuevas oportunidades a los carteles para operar dentro de Estados Unidos.

El 6 de noviembre, a la par de elegir al próximo presidente de Estados Unidos, los votantes de Colorado, Oregón y Washington también decidirán si aprueban la legalización de la marihuana para uso recreativo.

Encuestas han mostrado que en Washington y Colorado aún son cerradas las preferencias entre quienes están a favor y en contra, aunque en el primero la iniciativa tendría mayores posibilidades de ser avalada. En Oregón, la propuesta ha sido peor recibida y no es probable que se apruebe.

El estudio "Si los vecinos legalizan", realizado por el Instituto Mexicano para la Competitividad, establece que bajo ciertas condiciones la legalización que se plantea en Colorado, Oregón y Washington podría implicar una reducción en los costos de producción y distribución de la marihuana en esos estados, lo que incentivaría la exportación desde ahí a otros lugares de Estados Unidos donde se mantendrá la prohibición y, a su vez, desplazaría la participación de la marihuana enviada por los grupos del narcotráfico mexicano.

Con base en estudios previos elaborados por expertos en Estados Unidos sobre el volumen y valor de las exportaciones de drogas ilegales como RAND Corporation, el Instituto estimó que los ingresos de los carteles mexicanos por exportación total de drogas ascienden a unos 6.051 millones de dólares.

También estimó, a partir de proyecciones que incluyen el posible costo de producción, la variación de precios, el costo por transporte y los impuestos que se impondrían, que la legalización en Washington podría implicar una caída de unos 1,372 millones de dólares ó 22,7% en los ingresos por exportación de drogas de los carteles mexicanos; en Colorado, de 1.425 millones de dólares o 23,5%, y en Oregón, de 1.839 millones de dólares ó 30,4%.

Funcionarios de procuración de justicia de Estados Unidos que se oponen a la legalización de marihuana dijeron el miércoles que el estudio respalda al menos uno de sus principales argumentos: que la aprobación de cualquiera de esas iniciativas llevaría a una distribución nacional interna de esa droga.

Sin embargo, también cuestionaron los resultados del posible impacto en los carteles mexicanos señalado en el estudio de IMCO.

"Va a ser un caos completo y si yo soy un cartel, ¿dónde cultivaría la marihuana? ¿Allá abajo para intentar cruzarla por la frontera o legalmente en Colorado?", dijo a The Associated Press Thomas J. Gorman, responsable del Area de Narcotráfico de Alta Intensidad de Rocky Mountain, una agencia gubernamental que coordina los esfuerzos antidrogas de autoridades locales, estatales y federales en cuatro estados del oeste de Estados Unidos.

Dijo que los carteles podrían simplemente llevar su producción hacia el norte, más que ceder partes a operadores locales en Estados Unidos.

"Si yo fuera un miembro de un cartel y supiera que Colorado y Washington legalizaron, conseguiría un par de prestanombres y haría mi negocio en esos estados. ¿Por qué no?", se pregunto Gorman.

Una aprobación en alguno de los estados podría desatar un enfrentamiento con el gobierno federal estadounidense, que aún considera a la marihuana como una droga ilegal. Hasta ahora, sin embargo, el Departamento de Justicia no ha dado detalles de cuáles serían las acciones que tomaría.

En México, donde desde 2009 está despenalizada la posesión de drogas para uso personal e inmediato, el gobierno federal no se ha pronunciado.

El gobierno del presidente Felipe Calderón mantiene una ofensiva contra los grupos del narcotráfico que son señalados como responsables de gran parte de la violencia que afecta varias zonas del país y ha dejado miles de asesinatos desde diciembre de 2006.

Betty Aldworth, directora legal de la "Campaña para regular la marihuana como el alcohol" en Colorado, se mostró suspicaz sobre las conclusiones del estudio, aunque dijo que de alguna manera respalda lo que su grupo ha dicho en el sentido de que si se regula y controla el mercado de marihuana en ese estado terminaría el flujo de ganancias a los carteles mexicanos.

Agregó que los habitantes de Colorado "están profundamente preocupados por las consecuencias de la guerra contra la marihuana en México y aprecian que el mover las ventas de la marihuana de las calles a un mostrador afectará el poder de los carteles, tanto aquí en Colorado como en el extranjero".

Alejandro Hope, uno de los autores del estudio, dijo que el escenario de pérdidas está elaborado con base a la existencia de algunas condiciones, por ejemplo, que la reacción del gobierno federal de Estados Unidos sea relativamente mínima y que en México no se legalice la marihuana.

"Si es muy vigorosa y agresiva la reacción federal (del gobierno de Estados Unidos), entonces no hay mercado legal y todo lo anterior se anula", dijo Hope, un ex funcionario del Centro de Investigación y Seguridad Nacional, la agencia de inteligencia mexicana.

Y si México la legaliza, señaló, "reabriría la brecha de precios y, por tanto, incentivaría de nuevo el contrabando" desde aquí hacia Estados Unidos.

El Instituto dijo en el informe que las estimaciones sobre el consumo en Estados Unidos de marihuana importada de México van desde el 40% al 70%.

Durante la discusión de las implicaciones de la legalización de la marihuana en California en 2010, que no se aprobó, un estudio del centro de investigación RAND señaló que no reduciría dramáticamente los ingresos de los narcotraficantes mexicanos.

Refirió que si se legalizaba y si la marihuana producida en California hubiese sido de alta calidad y con un costo bajo podría en todo caso traducirse en una pérdida de un 20% en los ingresos por exportaciones de drogas de los grupos mexicanos