Israel reconoció, por primera vez de forma oficial, que estuvo detrás del asesinato en 1988 del dirigente palestino Abu Yihad, en una acción de sus servicios secretos en Túnez de la que da cuenta hoy el diario Yediot Aharonot.

En un testimonio censurado desde hace años y que es publicado sólo ahora, tras seis meses de batalla legal por parte del diario, la Censura israelí ha permitido difundir información en primera persona sobre la operación que acabó con la vida de quien era por aquel entonces el número 2 de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP).

"Abu Yihad estaba relacionado con acto horrendos contra civiles", dijo al diario hace doce años uno de los oficiales israelíes en el terreno, Nahum Lev, fallecido en 2000 en un accidente de tráfico y cuyo testimonio quedó desde entonces bajo censura oficial.

Lev encabezó el pelotón de reconocimiento de la Unidad de Elite de la Marina (Shayetet 13) que se desplazó a Túnez, donde era esperado desde días antes por agentes del Mosad que le seguían los pasos al dirigente palestino.

El levantamiento de la censura sobre el recuento de uno de los participantes supone el de facto reconocimiento del asesinato por Israel, a decir del diario.

Abu Yihad era el nombre de guerra que empleaba Jalil al Wazir, lugarteniente de Yaser Arafat y al que Israel acusaba de algunos de los atentados más sangrientos contra civiles y militares israelíes en los años setenta y ochenta, período en el que ambos pueblos libraron una guerra sucia por todo Oriente Medio y Europa.

Fue él quien, según los servicios secretos israelíes, dirigió en 1978 el atentado en una carretera costera cerca de Tel Aviv que costó la vida a 37 israelíes que viajaban en un autobús público.

Diez años después le atribuyó un ataque parecido contra un autobús que trasladaba empleados de una central nuclear en el desierto del Negev, en el que murieron tres agentes de seguridad de la instalación.

El dirigente palestino, que se contaba entre los fundadores del movimiento Al Fatah y que había conseguido diluir las divergencias entre las diversas facciones palestinas tras la salida de la OLP del Líbano en 1982 hasta engranar la primera Intifada en Cisjordania y Gaza, fue asesinado en la segunda planta de su chalet.

Sobre las incontables especulaciones acerca de cómo murió, entre ellas la de si dormía en ese momento o la de si su mujer presenció los hechos, Lev cuenta que él mismo había escogido a la persona que debía dispararle y que "les pareció que tenía una pistola en la mano".

"Después le disparé yo una ráfaga, tomando precauciones de no herir a su mujer que había acudido al lugar. Estaba muerto. Otros soldados se cercioraron disparándole de nuevo", explicó.

Las distintas informaciones desde entonces coinciden en que Abu Yihad recibió decenas de impactos, según algunas hasta 70.