El regulador financiero español extendió por tres meses una restricción a las ventas de acciones en corto que se implementó a fin de reducir la volatilidad de los mercados.

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) informó en un comunicado emitido el jueves que debido a "la persistencia de hechos o circunstancias adversos que podrían amenazar la estabilidad financiera" va a imponer "con efectos inmediatos y por el plazo de tres meses, restricciones sobre las ventas en corto y operaciones similares".

La restricción fue adoptada por primera vez en julio.

En una venta en corto, los inversionistas venden acciones que no poseen, apostando a que las pueden comprar posteriormente a un precio más bajo. El inversionista busca una ganancia al apostar que el precio de ciertas acciones bajará.

Las ventas de acciones en corto han sido culpadas del empeoramiento de la volatilidad del mercado durante la crisis financiera. En julio, Italia también prohibió ese tipo de operaciones.