La Bolsa de Seúl cerró hoy a la baja una sesión en la que los inversores decidieron deshacerse de títulos de las principales empresas del sector automovilístico, sobre el que se proyectan perspectivas pesimistas, según los analistas locales.

El índice de referencia Kospi bajó 13,62 puntos, el 0,71 por ciento, hasta 1.898,44 unidades en una jornada en la que se movieron 4.740 millones de dólares, mientras que el tecnológico Kosdaq, por el contrario, subió 0,52 puntos, el 0,1 por ciento, hasta 508,83 enteros.

Las perspectivas del mercado sobre el sector de la industria surcoreana del automóvil son cada vez más pesimistas en una coyuntura marcada por el fortalecimiento de la moneda local, el won, que podría influir negativamente sobre las exportaciones, según los analistas.

El won se ha fortalecido cerca de un 5 por ciento en lo que va de año respecto al dólar, en gran parte debido a la afluencia de liquidez de las principales economías en el mercado mundial de capitales.

Así, el líder del sector del automóvil en Corea del Sur, Hyundai Motor, retrocedió hoy un 3,79 por ciento, y su filial de autopartes Hyundai Mobis perdió un 3,24 por ciento.

También se generalizaron las pérdidas entre los constructores navales como Hyundai Heavy Industries, el mayor astillero del mundo, que se dejó un 4,15 por ciento.

La constructora Daewoo Engineering & Construction, por su parte, perdió un 3,56 por ciento, al mismo tiempo que Samsung Electronics, valor de referencia de la Bolsa de Seúl, bajó un 0,99 por ciento.

Por el contrario, la compañía eléctrica estatal, Korea Electric Power (Kepco) se revalorizó un 5,65 por ciento.

La moneda local perdió 1,6 unidades frente al dólar, que se intercambiaba en 1.092,3 wones al cierre de la sesión.