El gobierno estadounidense no puede con la carga de trabajo en las cortes federales de inmigración a pesar del aumento en el número de jueces para manejar los casos, reportó el jueves el inspector general del Departamento de Justicia.

En el reporte, el inspector Michael E. Horowitz indicó que el registro que mantienen las cortes migratorias es tan impreciso que es difícil sacar conclusiones sobre por qué los tribunales no pueden reducir el volumen de casos.

De 2006 a 2010, el número de nuevos procesos judiciales migratorios aumentó de 308.652 a 325.326. Al mismo tiempo, el número de procesos concluidos en esos tribunales bajó casi 11% de 324.040 a 287.207.

Durante ese periodo, el gobierno asignó 27% más jueces migratorios hasta un total de 238. Diecisiete de los jueces fueron contratados en 2010. En una nota al pie, el reporte señala que los nuevos jueces se someten a una capacitación exhaustiva y que posiblemente no tengan el nivel de desempeño de magistrados más experimentados.

En un análisis el 3 de agosto de 2010, el inspector general encontró que 47.819 procedimientos de remoción estuvieron pendientes tres años o más. La mayoría de los casos pendientes durante más de tres años involucraban a inmigrantes que no estaban detenidos y que pudieron presentar apelaciones para poder quedarse en Estados Unidos.