El Senado argentino aprobó el jueves el proyecto de ley de presupuesto nacional para 2013, que contempla un crecimiento económico de 4,4% y una inflación de 10,8%, muy por debajo de los cálculos de analistas privados.

La iniciativa, que ya había sido aprobada por la Cámara de Diputados, obtuvo en la madrugada el respaldo de 42 senadores oficialistas y aliados, mientras que 23 opositores votaron en contra.

El presupuesto prevé además un dólar oficial de 5,10 pesos. En la actualidad está en 4,78 en el mercado oficial de cambio y en 6,38 en el mercado paralelo debido a las fuertes restricciones aplicadas por el gobierno para su adquisición.

Opositores afirmaron que el presupuesto es "mentiroso" al sostener que los cálculos del costo de vida están infravalorados y los del crecimiento sobrestimados. Alertaron además sobre el exceso del gasto y la constante subida de los precios.

Varios economistas sitúan la variación de precios del año que viene en al menos 25%.

El oficialismo sostuvo que el gobierno no prioriza las metas de inflación, sino el crecimiento. El titular de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Aníbal Fernández, señaló además que el país "alcanzó una cobertura provisional del 95%, la más alta de América Latina".

El presupuesto estima un saldo comercial positivo de 13.500 millones de dólares y calcula un crecimiento de la recaudación global de 22%, con lo que ascendería a unos 175.282 millones de dólares. También contempla 7.967 millones de dólares del Fondo de Desendeudamiento para pagar deuda privada y pública del año próximo.

El gobierno estimó un mayor gasto para 2013, un año clave desde el punto de vista electoral porque se renovará el Parlamento y el gobierno no quiere perder el control del que goza en la actualidad en las dos cámaras.

De acuerdo con lo calculado por el oficialismo, el total de gastos proyectado es de 628.629,2 millones de pesos (unos 134.036 millones de dólares), frente a recursos de 629.467,1 millones de pesos (134.214 millones de dólares).