El artista chino Ai Weiwei ha comenzado a devolver los 1,3 millones de dólares que miles de seguidores le prestaron para pagar la fianza que le permitía enfrentarse a las autoridades, después de perder en septiembre la última instancia de apelación de una sentencia por evasión fiscal.

"Es momento de saldar la deuda, ya que no podemos avanzar más", dijo hoy a Efe Ai, refiriéndose a la batalla legal que perdió hace algo más de un mes.

Entonces, los tribunales de Pekín desestimaron la segunda apelación de Ai Weiwei contra la multa por evasión fiscal, de 15 millones de yuanes (unos 2,4 millones de dólares, 1,8 millones de euros).

"Me han impuesto un delito inexistente", comentó el activista al conocer la desestimación, añadiendo que en China "es difícil que haya justicia".

Para poder presentar la apelación, Ai tuvo que pagar un depósito de más de un millón de dólares, que fue donado por alrededor de 30.000 fans del artista, a quienes ahora él pretende devolver el dinero.

"Creo que podremos encontrar la manera de devolvérselo a todo el mundo", dijo Ai a Efe, si bien muchos de sus seguidores han rechazado que les dé el dinero que le prestaron.

El artista también aseguró que todavía puede trabajar en su compañía, Fake Cultural Development, a pesar de que a comienzos de mes recibió una notificación de las autoridades en la que se le informaba de que su licencia va a ser revocada al no haber sido renovada el pasado año.

"Nos dijeron que la cerrarían, pero aún no lo han hecho", comentó a Efe.

Ai, famoso por ser el más ácido activista chino, fue detenido y aislado en 2011 durante 81 días mientras era investigado por evasión fiscal, un caso que motivó condenas de la comunidad internacional, pues se interpretó como una represalia contra sus críticas al régimen comunista.

A raíz del enfrentamiento con la Justicia, Ai, conocido por haber colaborado en el diseño del Estadio Olímpico de Pekín, pasó un año bajo arresto domiciliario, que finalizó el pasado junio, si bien todavía no puede salir del país asiático.

Aunque se alegra de poder "salir al parque sin que nadie me persiga", dice a Efe, asegura que su situación "no ha mejorado", y por ello no duda en recurrir a su humor socarrón para denunciar la falta de libertad a la que está sometido.

Su última gran puesta en escena fue el vídeo que grabó la pasada semana versionando el popular "Gangnam Style" del rapero surcoreano PSY, que lleva por título "Caonima Style", un juego de palabras muy utilizado por los internautas chinos para burlar la censura en la red, ya que puede interpretarse como un exabrupto.

Ai, quien en el vídeo aparece imitando el famoso paso de baile equino, asegura a Efe desde un parque pequinés que hace "lo que puedo para mantenerme en forma", y que su intención "siempre es aprovechar los espacios de los que dispongo para transmitir mensajes".