Rebeldes sirios mataron el jueves a 28 soldados en ataques contra puestos de control en la provincia norteña de Idlib, sólo unas horas después de que la fuerza aérea siria lanzara una ola de bombardeos en y alrededor de Damasco, dijeron activistas.

El Observatorio Sirio por los Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña, indicó que los rebeldes atacaron tres retenes militares en el pueblo de Saraqeb y mataron a los soldados. También murieron cinco rebeldes en los enfrentamientos subsiguientes, de acuerdo con la organización, que depende de los reportes de activistas en el terreno.

No hubo confirmación oficial de los fallecimientos por parte de las autoridades.

La constante violencia en Siria ha causado la muerte de más de 36.000 personas desde marzo de 2011, cuando comenzó la sublevación contra el régimen del presidente Bashar Assad. Todo comenzó con unas manifestaciones pacíficas inspiradas por la revolución que conmocionó al mundo árabe, pero rápidamente se convirtió en una sangrienta guerra civil.

Los rebeldes que pelean para derrocar a Assad frecuentemente se quejan de que son superados en armamento por el ejército del régimen, que en días recientes ha intensificado los ataques aéreos contra bastiones de la oposición después de la fallida tregua propuesta por la ONU.

Tan solo el miércoles, los activistas indicaron que más de 100 personas murieron en el todo el país por bombardeos, cañoneos y tiroteos. Gran parte de la violencia ocurre en suburbios rebeldes de la capital Damasco y en Alepo, la ciudad más grande de Siria y principal frente del conflicto.

En Damasco, "terroristas detonaron" tres bombas en el distrito de Al-Mazzeh el miércoles por la noche, teniendo como objetivos una mezquita, un club deportivo y una tienda, informó la agencia oficial de noticias SANA. Una persona murió en la explosión cerca de la mezquita Al-Houda de dicho distrito, y dos más resultaron heridas, indicó la agencia el jueves. Seis personas, incluyendo un menor, resultaron heridas en las otras dos explosiones, de acuerdo con el reporte.

El gobierno llama terroristas a los rebeldes que buscan derrocar a Assad y los acusa a ellos y a los partidarios de la oposición de ser parte de un complot para destruir Siria.

SANA también informó que las autoridades elevaron a 12 la cifra de muertos de otro bombazo ocurrido el miércoles por la noche en un suburbio de Damasco donde hay un santuario musulmán chiita después de que una persona más muriera a causa de sus heridas.