El Gobierno de Uruguay firmó hoy un acuerdo de cooperación con la Fundación Telefónica para reinsertar al sistema educativo a los cerca de 40.000 niños que trabajan en la pequeña nación suramericana, especialmente en la recolección de basura.

La cifra, elevada para un país de poco más de tres millones de habitantes y de población envejecida, es la que maneja la Fundación Telefónica, presidida por Pablo de Salterain.

Según el Comité Nacional por la Erradicación del Trabajo Infantil (CITE), cerca del 10 % de los menores de edad uruguayos trabaja, lo que elevaría la cifra total a más de 67.000 menores.

"El objetivo de este acuerdo es que los niños que no están en la escuela vuelvan realmente a ella", subrayó a Efe el presidente de la fundación tras suscribir el convenio.

El acuerdo, que De Salterain firmó con el titular del Ministerio de Desarrollo Social (Mides), Daniel Olesker, pone especial atención en apartar a los niños de las actividades de reciclaje de residuos en la calle, muy extendidas en Montevideo.

"Esto es lo que más nos preocupa, es un tema desgarrador, ver a niños chiquitos juntando basura a caballo en pleno 2012", denunció De Salterain, que prefirió no dar cifras sobre el monto de la ayuda.

Según datos oficiales, en Montevideo hay unos 7.500 carromatos usados por recicladores de basura y unos 5.000 caballos destinados al tiro de esos vehículos, si bien sus propios usuarios apuntan a que son casi el doble.

Frecuentemente, los animales que tiran de estos carros sufren accidentes porque se desbocan y corren por las calles de la capital.

En este aspecto el acuerdo prevé generar acciones dentro del programa del Mides "Uruguay clasifica", que además de concienciar sobre la importancia de cuidar el medio ambiente busca erradicar el trabajo infantil en la recolección y clasificación de basura.

Por otro lado, Olesker destacó que cualquier trabajo orientado a mejorar la situación de la infancia debe contemplar especialmente un cambio en el ambiente familiar.

"Se deben hacer acciones educativas también para la familia, hay que abarcar ambas partes para que los esfuerzos no sean en vano" apuntó.

Olesker hizo énfasis en la necesidad de dar también un enfoque integral al asunto, con medidas dirigidas por ejemplo a mejorar la formación de las madres, pues está demostrado que son ellas las que marcan el interés del menor por la escuela.

El convenio entre ambas instituciones contempla también la promoción de la educación con incorporación de nuevas tecnologías, algo en lo que Uruguay destaca a nivel mundial gracias al Plan Ceibal.

Este programa, que ha sido replicado en varios países de América Latina, fue lanzado en 2007 y permite la entrega a cada niño de una escuela pública en educación primaria y secundaria recibir un computador portátil para usarlo en su formación académica.

Fundación Telefónica, que aporta asistencia técnica a ese plan, centra su labor altruista en Uruguay en el programa Proniño, una iniciativa de prevención y erradicación del trabajo infantil a través de la educación y la tecnología que asiste a 10.000 niños en 6 de los 19 departamentos del país.

Según datos oficiales, aunque la pobreza en Uruguay registró una caída histórica del 4,9 por ciento en 2011, hasta situarse en el 13,7 por ciento de la población, la proporción de niños menores de seis años que son víctimas de ese fenómeno asciende al 26,1 por ciento.