Uruguay dejará que la española Cosmo incurra en el impago de los siete aviones de Pluna que adquirió en una subasta y ejecutará el aval que presentó para participar en la misma, al tiempo que negociará directamente con otros interesados el futuro de las aeronaves los próximos días, informó hoy el Gobierno.

Esta decisión del Ejecutivo del Presidente José Mujica puso fin a un día de intensas negociaciones e incesantes rumores que se cernían sobre el futuro de los aviones, apenas horas antes de que culminara el plazo legal, previsto para la medianoche, para que Cosmo cumpliera con lo comprometido en la subasta.

Cosmo adquirió los siete aviones Bombardier de Pluna por 137 millones de dólares en una subasta que generó gran expectativa y se celebró el pasado 1 de octubre.

Para ello presentó un aval de garantía de 13,7 millones de dólares para adquirir el "boleto" de compra y la posibilidad de negociar con él el futuro de los aviones, un dinero que fue prestado por el estatal Banco República (BROU).

Sin embargo, la semana pasada Cosmo comunicó oficialmente al Gobierno que no pagaría los aviones, lo que desató una oleada de rumores sobre qué haría el Gobierno ante esta situación en medio de las acusaciones de irregularidades sobre cómo el BROU entregó un aval por ese dinero a una empresa desconocida.

Las dudas sobre la operación se incrementaron después de que el Senado, con los votos del oficialista Frente Amplio, mayoritario en ambas Cámaras del Parlamento aprobara en la madrugada del martes, tras una tormentosa sesión, una moción que sugería al Gobierno comprar el "boleto" de Cosmo.

Para los senadores del Gobierno, esa solución permitiría negociar con mayores plazos el futuro de los aviones, mientras que para la oposición solo era una maniobra para no tener que ejecutar el aval y que quedaran al descubierto las irregularidades cometidas en el proceso.

En su comunicado, el Gobierno descartó finalmente esta posibilidad y señaló que pese a las amenazas de Cosmo de acudir a la Justicia para que no se ejecute el aval y la perspectiva de que los aviones queden bloqueados en tierra mientras se desarrolla un juicio por esta causa, "el Estado debe atenerse a lo dispuesto en la legislación vigente, y así se hará".

Sin embargo, el Gobierno subrayó que el "interés por que los aviones vuelen trabajando" para Uruguay "y se amorticen operando", sigue siendo "un objetivo innegociable".

"Al expirar el plazo legal correspondiente y no encontrar ofertas empresariales con solvencia y comprometidas, o ante varias intenciones que no arriesgan y que al parecer todo lo esperan del Estado, el Poder Ejecutivo continuará en un lapso breve con las negociaciones que se llevan con los empresarios interesados", subrayó.

En este sentido, señaló que el Gobierno trabajará para que la propuesta lanzada por los extrabajadores de Pluna para crear una empresa cooperativa que opere los aviones y las rutas aéreas se traduzca en "hechos concretos y reales".

En esta iniciativa, empero, el Estado "no tendrá responsabilidad directa en la gestión ni en la propiedad" y el pago de las deudas que contraiga "se deberán solventar por obra de la cooperativa".

Pluna fue liquidada por decisión parlamentaria el pasado 17 de julio debido a su crisis financiera, dejando al Estado, propietario de tan solo el 25 % de la misma, pero garante solidario de sus compras, con una deuda de 137 millones de dólares que pretendía liquidar con la subasta de los aparatos.

Pluna operaba unos 250 vuelos semanales desde y hacia Argentina, Brasil, Chile y Paraguay, lo que suponía cerca del 80 por ciento del total de vuelos en Uruguay.