Corresponde a la ONU decidir si se implementa una zona de exclusión aérea en Siria o si se crean zonas de seguridad para las personas que huyen de la guerra civil, dijo el miércoles el primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan.

Sus comentarios vertidos durante una visita a Alemania parecían más moderados que otros llamados previos de Turquía para que la comunidad internacional actúe para detener el derramamiento de sangre en Siria.

En agosto, el ministro turco de Relaciones Exteriores Ahmet Davutoglu intentó infructuosamente persuadir al Consejo de Seguridad para que estableciera una zona segura dentro de Siria a fin de proteger a miles de personas que huyen del sangriento conflicto entre grupos rebeldes y fuerzas leales al presidente Bashar Assad.

Al preguntársele si tras 19 meses de enfrentamientos ha llegado la hora de crear zonas de seguridad para los civiles o una zona de exclusión aérea, como se hizo en la Libia de Moamar Gadafi y en el Irak de Saddam Hussein, Erdogan se abstuvo de pedir tal medida.

"Eso es algo que el Consejo de Seguridad debe decidir", dijo. "Si la ONU no ha tomado tal decisión, nosotros no tenemos autoridad ni derecho para declarar una zona de esas características en el norte de Siria".

Erdogan agregó que Turquía ha recibido a unos 105.000 refugiados sirios desde marzo de 2011, y que millones más han sido desplazados dentro de Siria. Considero que el conflicto era una "catástrofe".