Una galería privada ubicada en la isla septentrional de Hokkaido subastará cerca de 500 obras, entre ellas grabados de Salvador Dalí, Joan Miró o Antoni Tàpies, tras anunciar el cierre del museo en diciembre, informó hoy a Efe su propietario Masaru Miyata.

El "Museo de Arte N43", en el que todas las obras son de artistas que comparten la particularidad de ser de países que se encuentran por encima del paralelo 43, cerrará debido al descenso del número de visitantes, según Miyata, de 69 años.

En concreto, en la subasta intentará colocar dos grabados de Miró, una serie de doce grabados de Dalí y entre tres y cuatro trabajos de Tàpies, detalló a Efe el propietario.

La idea de Miyata era la de "vender el museo entero" aunque debido a la crisis económica lo ve "muy complicado" y ha decidido subastar una a una las 500 obras, antes de que el museo cierre sus puertas el próximo 20 de diciembre.

Miyata venderá sus obras en una subasta que se celebrará del 3 al 11 de noviembre en el propio museo, situado en la localidad de Kushiro.

"Es duro desprenderse de ellas, pero el arte es algo que se transmite", afirmó.

Miyata, coleccionista de arte, comenzó a recopilar pinturas y obras de países por encima del paralelo 43 hace 25 años, al sentirse inspirado por ellas y tras viajar a lugares como EEUU, Rusia, Mongolia o Francia.

La galería se articula en tres salas, una dedicada Japón, otra para Asia y Europa del Este y la última a América y Europa, y cuenta también con una tienda de recuerdos.

Tras 10 años de esfuerzo, el pasante abrió su galería en 1997 con el objetivo de que los visitantes "disfrutaran de la sensación de sentirse en un viaje alrededor del mundo a través del arte", detalló Miyata.

A los tres años de su apertura, el museo ya había acogido a unos 15.000 visitantes, aunque su complicada accesibilidad, al estar situado en un lugar recóndito de la costa este de la isla de Hokkaido, ha terminado por hundir el número de clientes.

Para poder montar la colección, Miyata vendió en la primavera del 2009 un retrato de Michael Jackson pintado por Andy Warhol por una cifra cercana a los 20 millones de yenes (unos 193.843 euros), al poco tiempo de fallecer el cantante.

Sin embargo, pocos meses después se vendió en Nueva York una pieza similar de Warhol por 95 millones de yenes (más de 920.000 euros): "Fue una pena", aseguró a Efe consternado Miyata.