Tres campesinos se encadenaron el miércoles a los árboles de una plaza enfrente del Congreso en la capital paraguaya en reclamo de la expropiación de 15.000 hectáreas de una reserva forestal actualmente propiedad de un productor brasileño de soja.

Federico Ayala, líder de la organización de campesinos Santa Lucía del departamento Alto Paraná, a 350 kilómetros al este de Asunción, dijo en guaraní en entrevista con The Associated Press que "el encadenamiento de tres compañeros es el comienzo de medidas más duras para que el gobierno del presidente Federico Franco nos dé tierras para vivir dignamente".

Especificó que "el anterior gobierno de (Fernando) Lugo (destituido por un juicio político en junio) hizo una mensura en la enorme propiedad de soja de (el brasileño Tranquilo) Favero en la localidad Ñacunday y encontró un excedente de 15.000 hectáreas".

Favero, brasileño nacionalizado paraguayo, es el principal productor de soja con 35.000 hectáreas cultivadas, según la Coordinadora Agrícola del Paraguay.

"Mientras se tramitaba la expropiación del excedente en las cercanías de la reserva forestal de Favero, Lugo nos ayudó a las 2.600 personas pobres con hospitales y escuelas móviles instalando consultorios y aulas bajo carpas... El gobierno de Franco dice que sólo encontró 4.000 hectáreas de excedente pero no las expropiará porque, supuestamente, están en orden", explicó.

Ayala, sentado en una precaria silla en la Plaza de Armas, advirtió que si Franco "no resuelve nuestro problema en las próximas horas, los compañeros encadenados iniciarán una huelga de hambre asumiendo todas las consecuencias de la medida".

En tanto, Luis Ortigoza, director de la estatal oficina de Tierras y Desarrollo Rural, anunció en conferencia de prensa que "antes de otorgar más terrenos comprados del sector privado, vamos a realizar un censo nacional de las colonias instaladas en propiedades entregadas por los anteriores gobiernos".

"Una vez que tengamos la lista de individuos que ya fueron beneficiados con la reforma agraria, analizaremos los nuevos pedidos", acotó.

El gobierno de Lugo informó que en Paraguay existen 87.000 familias campesinas sin tierra.

La lucha por un pedazo de terreno llegó a su punto de máxima ebullición el 15 de junio cuando en un enfrentamiento armado entre policías y campesinos en el interior de una reserva forestal murieron ocho agentes y nueve labriegos.