La guerra civil en Siria y el problema de los refugiados sirios para los países vecinos centrarán las conversaciones hoy en Berlín entre la canciller alemana, Angela Merkel, y el primer ministro turco, Recep Tayip Erdogan.

Alemania ha expresado reiteradamente su respaldo al Gobierno turco ante las transgresiones fronterizas por parte de Siria y es uno de los países que, con 50 millones de euros hasta ahora, más ayuda presta a las autoridades de Ankara para hacer frente al problema de los refugiados procedentes del país vecino.

Turquía ha recibido en su territorio a más de 100.000 refugiados procedentes de Siria y Alemania no descarta acoger en su territorio a personas procedentes del país en conflicto si se llega a un acuerdo internacional al respecto.

La única polémica destacable entre los Gobiernos de Berlín y Ankara afecta a la cuestión kurda, ya que Erdogan acusa a Alemania y Francia de no actuar en sus territorios con suficiente decisión contra los activistas del partido radical kurdo PKK, considerado terrorista por la UE y Estados Unidos.

Merkel y Erdogan hablarán también sobre las aspiraciones de Turquía de ingresar en la Unión Europea, aunque ambas partes son conscientes de que esa cuestión está lejos de realizarse.

Con motivo anoche de la apertura de la nueva embajada de Turquía en Berlín, la mayor representación diplomática de Ankara en el extranjero, Erdogan hizo un llamamiento a los más de 2,5 millones de ciudadanos de origen turco residentes en Alemania a integrarse en este país.

El primer ministro turco expresó su deseo de que"los turcos en Alemania hablen alemán de forma fluida" y que, "como personas bilingües, participen cada vez más en la vida" de este país.

Por su parte, el titular alemán de Exteriores, Guido Westerwelle, se pronunció en el mismo acto a favor de un mayor acercamiento entre Turquía y la UE, y señaló que no es bueno que las negociaciones de ingreso estén estancadas desde hace dos años.

"Nos preparamos para ser miembros de pleno derecho de la UE", dijo el primer ministro turco, quien no hizo referencia alguna al problema de Chipre, que bloquea las conversaciones de ingreso.

Erdogan aseguró además que Turquía, un país que "se fortalece día a día", está dispuesta a ayudar a la Unión Europea a resolver la crisis del euro y que su país no será un problema más sino todo lo contrario, ya que "venimos a asumir cargas".