El gobierno de Venezuela pagará un precio justo por una compañía acerera cuyo control asumió el estado, dijo el miércoles el ministro de Industrias, Ricardo Menéndez.

El funcionario salió en defensa de la expropiación después de que los ex dueños se quejaran de que el gobierno del presidente Hugo Chávez no ha pagado por Siderúrgica del Turbio SA, o Sidetur.

Chávez ordenó en 2010 la expropiación de los activos de la compañía, que era la productora de acero privada más grande de Venezuela.

"Es normal que en los procesos de nacionalización se tome el control de las operaciones, acordamos posteriormente el valor de las empresas y empezamos a cancelar", dijo Menéndez en declaraciones difundidas en la edición digital del diario estatal Correo del Orinoco.

Sidetur figura en la lista de empresas que el gobierno socialista de Chávez ha expropiado en los últimos años y que abarcan el cemento, negocios minoristas y de la industria alimenticia.

La junta directiva de Sidetur dijo en un comunicado difundido el martes en el diario venezolano El Nacional que el gobierno no ha pagado compensación alguna.

La junta consideró ilegal e inconstitucional la toma administrativa y operativa de la sociedad mercantil Sidetur. Dijo que el gobierno había ocupado seis plantas y otras instalaciones donde se acopia chatarra y ordenó la transferencia de todos los fondos de una cuenta de Sidetur a Complejo Siderúrgico Nacional SA, estatal.

"La empresa ejercerá las acciones que ofrece el ordenamiento jurídico nacional e internacional en defensa de sus derechos e intereses", dijo la junta directiva de Sidetur.

La empresa matriz de Sidetur, Siderúrgica Venezolana, o Sivensa, no respondió el miércoles a una llamada telefónica ni a un correo electrónico para que comentara sobre el particular.