La presión para que España pida un rescate financiero a la Unión Europea a corto plazo ha bajado considerablemente desde que el Banco Central Europeo anunciara su programa de compra masiva de deuda soberana, informó el miércoles un funcionario del gobierno.

La portavoz, que habló bajo condición de anonimato por exigencias de comunicación de su departamento, señaló que el plan de BCE ha relajado considerablemente los costes de financiación del país, permitiendo al Tesoro superar los vencimientos de deuda de octubre y completar casi la totalidad de su financiación prevista para 2012.

El presidente Mariano Rajoy reiteró el miércoles en el Parlamento que no considera "imprescindible el rescate" en este momento, pero no descartó pedirlo en un futuro si estima que es lo mejor para el interés general de los españoles.

Si España pidiera el rescate, el BCE activaría una compra ilimitada de deuda soberana en el mercado secundario. Desde que la entidad europea anunciará su programa el interés de la deuda española a largo plazo ha caído al entorno del 5,5%, muy por debajo del 7% que llegó a tocar hace solo unos meses.

España afronta su segunda recesión en apenas tres años y soporta un desempleo del 25%. Las dudas sobre su solvencia han incrementado los rumores de un posible rescate del país ibérico similar al que ya se puso en marcha para Grecia, Irlanda y Portugal.

A pesar del alivio momentáneo, las malas noticias para la economía española se acumulan encima de la mesa.

La salida neta de capitales de España alcanzó los 247.000 millones de euros (320.330 millones de dólares) en los primeros ocho meses del año, lo que multiplica por 620 las salidas registradas en el mismo periodo del 2011, dijo el miércoles el banco de España.

Esta fuga, que indica una falta de confianza en la economía ibérica, se centró en venta de renta variable en los mercados y bonos privados, así como movimientos de depósitos a otros países extranjeros.

A pesar de los malos datos, la salida de capitales en agosto fue de 11.800 millones de euros (15.300 millones de dólares), casi un 35% menos con respecto al mismo mes del año anterior.