El Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela inició hoy la auditoría de las máquinas de votación y las que verifican las huellas dactilares de los votantes de cara a las elecciones regionales del próximo 16 de diciembre.

Las auditorías, que por mandato legal venezolano se deben hacer antes, durante y después de los comicios, están a cargo de los técnicos del CNE y de los partidos políticos.

En el caso de las 36.220 máquinas electorales que se utilizarán para la elección de gobernadores y diputados regionales, la auditoría verificará el orden en que se almacenan los datos del votante y la elección de su preferencia para garantizar que no se establezcan conexiones que vulneren el carácter secreto del voto.

El CNE también explicó en un comunicado que la auditoría del sistema biométrico comprende a su vez la revisión del sistema que almacena las huellas de los electores y su conexión con el registro de votantes para evitar el llamado voto doble fraudulento.

Estas elecciones son la segunda etapa del proceso electoral que comenzó el 7 de octubre con las presidenciales, en las que el mandatario del país, Hugo Chávez, fue reelegido para el período 2013-2019, y que culminará el 14 de abril con los comicios municipales.

El CNE convocó a 17,4 millones de electores para las regionales y a casi 19 millones para las presidenciales, debido a que el Distrito Capital no participará en los comicios de diciembre.

A diferencia de las elecciones presidenciales, en las regionales tienen derecho al voto los extranjeros con más de diez años de residencia en el país, los que suman 186.369 personas, según el registro oficial del CNE.