El príncipe heredero de Noruega, Haakon Magnus, concluyó hoy una visita de tres días a Haití, país que, según dijo, sigue enfrentando una serie de retos para su recuperación y desarrollo, aunque confió en que podrá superarlos con el compromiso del Gobierno y la comunidad internacional.

Magnus se declaró "impresionado" con la energía y la voluntad de los haitianos para reconstruir el país y su economía tras el potente sismo de 2010 que dejó al menos 300.000 muertos, según un comunicado del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), del que el príncipe heredero es embajador de Buena Voluntad.

Durante su visita a Haití, en la que estuvo acompañado por el ministro de desarrollo de su país, Heikki Holmås, el príncipe Magnus se reunió con el presidente haitiano, Michel Martelly, funcionarios y miembros de la sociedad civil, según la información.

Magnus visitó, entre otros, lugares de encauzamientos de orillas de ríos en la zona de Chantal (departamento Sur), donde el PNUD contribuye con la construcción de muros que tuvieron un papel clave en la protección de escuelas, comunidades, tierras de cultivo, las cosechas y la infraestructura durante el paso por el país la semana pasada del ciclón "Sandy", que dejó al menos 54 muertos.

Por su lado, el ministro de desarrollo noruego recordó que desde 2010 su país ha participado "activamente" en Haití a través de sus contribuciones.

"Estamos muy contentos de ver que este dinero ha ayudado a reducir la vulnerabilidad de las comunidades y fortalecer su resiliencia ante las amenazas naturales", dijo, al tiempo que se comprometió a "a seguir apoyando estos esfuerzos a largo plazo en Haití ", dijo el ministro.

La contribución de Noruega en Haití incluye medidas concretas para la protección a largo plazo de los grupos vulnerables, facilitando el diálogo en el proceso de reconstrucción, prevención de riesgos y gestión de desastres de los recursos naturales y la energía renovable, agregó el comunicado del PNUD.

Noruega, que es miembro del Fondo de Reconstrucción de Haití, ha financiado este país, a través del PNUD, con más de 18 millones de dólares, en particular en la reducción del riesgo de desastres y la protección del medio ambiente y áreas específicas, tales como la energía limpia y la igualdad de género.