EE.UU. se manifestó hoy "profundamente preocupado" por la decisión del Gobierno de Baréin de prohibir todas las protestas, e instó a las autoridades de ese país a que respete el derecho universal a las libertades de reunión y expresión.

"Estados Unidos está profundamente preocupado por la decisión del Gobierno bareiní de prohibir todas las concentraciones públicas. Las libertades de reunión, asociación y expresión son derechos humanos universales", dijo en una rueda de prensa un portavoz del Departamento de Estado, Mark Toner.

"Instamos al Gobierno de Baréin a que cumpla con sus compromisos internacionales y se asegure de que sus ciudadanos pueden reunirse pacíficamente y expresar sus opiniones sin temor a arresto o detención", enfatizó Toner.

"Instamos al Gobierno de Baréin a que trabaje con responsables líderes de las protestas para encontrar formas de que se realicen manifestaciones de forma pacífica y ordenada", agregó.

Según Toner, la decisión del Gobierno bareiní contraviene, en todo caso, su manifiesto compromiso con la reforma "y no ayudará en el avance de la reconciliación nacional o a construir confianza entre todas las partes".

Asimismo, Toner también aconsejó a la oposición a que se abstenga de provocaciones y actos de violencia porque ésta, advirtió, "socava los esfuerzos por reducir las tensiones, reconstruir la confianza y perseguir una reconciliación significativa en Baréin".

Estados Unidos también urge al Gobierno de Manama a que tome medidas para "construir la confianza en toda la sociedad bareiní", y comience un "diálogo nacional significativo con la oposición política", puntualizó Toner.

Toner reaccionó así a la decisión del Ministerio bareiní del Interior de prohibir todas las protestas en ese país hasta que se restablezca la seguridad, con el objetivo de "proteger la unidad nacional".

El Gobierno bareiní advirtió el martes de que se adoptarán medidas jurídicas contra quienes convoquen o participen en manifestaciones o concentraciones.

Al justificar la prohibición, el ministerio señaló que la "falta de compromiso con la legalidad" por parte de los manifestantes, entre éstos el partido opositor Al Wifaq, ha dado pie a una repetición de la situación en febrero y marzo de 2011.

El año pasado, las protestas provocaron revueltas antigubernamentales en Baréin, al calor de la primavera árabe.

Desde febrero de 2011, el reino de Baréin, con una población de mayoría chií, es escenario de protestas contra la minoría suní gobernante, que en ocasiones han producido disturbios.