La Cámara de Diputados brasileña aplazó el miércoles la votación sobre la distribución de los ingresos petroleros, que generó un clima de guerra entre estados productores y no productores de crudo, para dar tiempo e intentar llegar a un consenso entre los legisladores.

El proyecto había sido incluido en la pauta de votación del miércoles pero el presidente de la cámara, el oficialista Marco Maia, accedió a posponerlo hasta el martes próximo después de que el gobierno pidió cautela en la votación para evitar que el proyecto votado pueda ser impugnado en la justicia.

El líder de la coalición oficialista en la cámara baja, Arlindo Chinaglia, dijo que el gobierno quiere que el texto que sea votado incluya una disposición que garantice recursos para la educación y que la ley no afecte contratos ya firmados con empresas privadas para la explotación de pozos de petróleo.

La iniciativa que define la distribución de los ingresos generadas por las enormes reservas petroleras de Brasil en aguas profundas provocó una áspera disputa entre los estados productores, principalmente los costeros Rio de Janeiro y Espirito Santo, y los no productores.

Los productores pretenden que el grueso de los ingresos quede en sus manos mientras que los otros buscan una distribución equitativa entre todos los estados.

La distribución de regalías petroleras había sido votada en octubre de 2011 por el Senado con una versión que garantiza una fracción de los ingresos para el gobierno federal y reparte el resto de forma equitativa entre los 26 estados y el Distrito Federal.

La versión de la cámara baja otorga 40% de las regalías al gobierno central y distribuye el resto de manera que privilegia a los estados productores, aunque diputados de esos estados consideraron insuficiente la porción que les corresponde.