La campaña para los comicios municipales culminó hoy en Nicaragua con actos y caravanas proselitistas, con denuncias de observadores locales que catalogan de "farsa" estas elecciones y con la supuesta inscripción de muertos y exiliados como candidatos.

El Consejo Supremo Electoral (CSE) dio por concluida la campaña para los comicios del próximo domingo, en la que un candidato a concejal de la oposición murió, se registraron pequeños brotes de violencia, se anunció una reducción de la misión de observadores de la OEA y hubo una opaca campaña.

Los candidatos a alcaldes por el gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) cerraron su campaña en los 153 municipios del país, incluido Managua, con visitas a casas y actos públicos donde recibieron el respaldo de sindicatos de trabajadores afines al Gobierno.

La jefa de campaña del FSLN y primera dama nicaragüense, Rosario Murillo, dijo a medios oficiales que después del domingo quedarán "más alcaldías en manos del pueblo presidente".

En las pasadas elecciones municipales, celebradas en 2008, el oficialismo ganó en 109 de los 153 municipios, incluida Managua, pero la oposición denunció un fraude.

"Sabemos que este domingo" el modelo sandinista "será ratificado, porque es lo que le conviene a cada nicaragüense", declaró Murillo, para quien la campaña ha sido "distinta a la que hemos vivido" en el pasado.

El magistrado electoral José Luis Villavicencio destacó hoy la "tolerancia" entre sí de los partidos que participarán en los comicios, aunque admitió que hubo poca propaganda durante la campaña.

Villavicencio reconoció que "tal vez no ha habido mucha propaganda a través de los medios de comunicación radiales, televisivos o escritos, exceptuando uno que otro partido que sí lo ha logrado mantener".

El Partido Liberal Independiente (PLI), el principal de oposición, hizo hoy un llamado a sus seguidores a votar en los comicios, donde esperan ganar al menos un 50 % de los ayuntamientos.

"Salgan a votar. Ese es el mecanismo que los nicaragüenses tenemos para cambiar las cosas", dijo en rueda de prensa el representante legal del PLI, Luis Callejas.

En un comunicado, el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) también exhortó a los nicaragüenses a ejercer el sufragio, porque esa es la "oportunidad que nuestro incipiente sistema democrático nos ofrece para elegir a los mejores hombres y mujeres que van a dirigir nuestros gobiernos locales".

Por su lado, el organismo local de observación Ética y Transparencia advirtió sobre la percepción "del colapso del actual sistema electoral, debido principalmente a la ilegalidad, ilegitimidad y falta de credibilidad" de sus autoridades.

El director ejecutivo de ese organismo, Roberto Courtney, calificó el proceso como una "farsa" y consideró que la reducción de 65 a 25 observadores de la misión de la OEA para esos comicios se debe a la falta de "credibilidad" de las autoridades electorales.

Los disidentes sandinistas, que no tienen personalidad jurídica, hicieron un llamado a no votar en estos comicios, el cual se vio empañado por la supuesta inscripción de candidatos muertos y exiliados.

Los "candidatos fantasmas" pertenecen a partidos "satélites" del FSLN, según el PLI.

Las autoridades electorales esperan una participación de votantes de entre 70 % y 75 % en estas elecciones.

Unos 3,74 millones de nicaragüenses mayores de 16 años, la edad mínima para votar, están habilitados para elegir a sus 153 alcaldes y vicealcaldes, así como a 6.534 concejales, según cifras del CSE.

En los comicios municipales participan el FSLN y los opositores PLI y el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), entre otros.

Tras el cierre de campaña, iniciará mañana el período de silencio electoral, en el que están prohibidas las manifestaciones y la propaganda electoral.

Unos 23.000 policías y militares vigilarán los comicios del próximo domingo, cuyos jefes de esas instituciones han dicho que no prevén violencia el día de las votaciones.