Chile está haciendo gestiones para negociar un acuerdo comercial con Marruecos y ampliar su tratado de libre comercio (TLC) con Turquía, país que el presidente Sebastián Piñera visitará dentro de dos semanas, informó hoy el Gobierno en un comunicado.

Una delegación de la Dirección de Relaciones Económicas (Direcon) estuvo este lunes y martes en Rabat para discutir con diversas autoridades locales los denominados términos de referencia con el fin de concretar un acuerdo comercial con Marruecos.

Esas conversaciones continuarán a mediados del mes de enero en Santiago, con una primera reunión de trabajo exploratoria.

Chile cree que Marruecos, con 32 millones de habitantes, es un mercado interesante para sus exportaciones no tradicionales, es decir, que no son cobre o celulosa, como frutas frescas, nueces o ciruelas secas, señaló la Direcon en un comunicado.

En tanto, este 1 y 2 de noviembre, la delegación chilena, encabezada por el director de la Direcon, Álvaro Jana, visitará Izmir y Ankara para participar en el primer comité conjunto entre Chile y Turquía.

Ambos países tienen un TLC vigente desde el 1 de marzo de 2011 que establece que al segundo año de su entrada en vigor las partes comenzarán conversaciones para incluir en ese acuerdo capítulos referentes a los servicios y a las inversiones.

La visita contemplará dos encuentros: el primero, entre los grupos técnicos, y el segundo, entre las altas autoridades.

Además, en Izmir se celebrará un seminario en el que se espera la asistencia de medio centenar de empresarios turcos.

Estos contactos se producen en vísperas de la visita que Sebastián Piñera realizará a Turquía dentro de dos semanas, en una gira que también le llevará a Bruselas y a la Cumbre Iberoamericana de Cádiz.

Desde la entrada en vigor del tratado con Turquía, 55 nuevas empresas chilenas comenzaron a exportar a ese país y los envíos de Chile se han incrementado un 24 %, mientras que las importaciones se dispararon un 77 %.

Entre enero y agosto de 2012, las exportaciones chilenas sumaron 313 millones de dólares, de los que 268 millones correspondieron a envíos de cobre, mientras que las importaciones ascendieron a 145 millones.

Chile ha apostado con fuerza desde fines de los 90 por la apertura comercial y ya mantiene 22 acuerdos con un total de 60 países, que le otorgan preferencias arancelarias con un mercado que representa el 62 % de la población mundial.