El ministro chileno de Hacienda, Felipe Larraín, afirmó hoy que la proyección de un crecimiento económico de un 5,0 % este año "no está garantizada", debido a "la persistencia de riesgos importantes en Europa".

"Parece, a veces, que aquí en Chile nos olvidamos de lo que está pasando afuera y creemos que está garantizado que Chile va a crecer al 5 %, cosa que evidentemente no es así", precisó Larraín durante un seminario organizado por Euroamérica.

Según el responsable de las finanzas públicas, Chile está inmerso en una situación "en la que "vemos una recesión en una parte de Europa, que tiene casi un cuarto del PIB mundial; un crecimiento muy lentos en EE.UU., una desaceleración en China y fuerte desaceleración en Europa del Este y en América Latina".

"Si ustedes creen que esto es Jauja y dicen, bueno a pesar de la recesión externa... ¡No!. Tenemos riesgos externos y quiero decirles que nos están afectando", remarcó.

Una señal de lo anterior la dio este mismo martes el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), que informó de una caída del 0,6 % interanual del Índice de Producción Industrial (IPI) en septiembre, explicado por una merma del 5,6 % de la producción manufacturera, que no pudo ser compensada por subidas de la producción minera (2,3 %) y de la energía (4,2 %).

Según el ministro Larraín, la desaceleración de la economía chilena se hará más evidente cuando se conozcan las cifras del Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) de septiembre, el próximo 5 de noviembre.

"Es evidente que hay una desaceleración importante, y no podría ser de otra manera", remarcó Larraín, que criticó a quienes "caen en la tentación populista de darle en el gusto a cualquier cosa que se plantee en la calle".

"El Fisco debe ser responsable" remarcó el operador de la billetera pública, que aseguró que ""más allá de lo que digan las encuestas de popularidad, nosotros vamos a mantener la responsabilidad. No podemos tener demandas de país desarrollado cuando somos un país de ingresos medio-altos", añadió.

Como ejemplos de los efectos de la crisis ya presentes en la economía chilena, el ministro señaló una caída en las exportaciones a China y la Unión Europea, destinos del 22,8 % y del 19,8 % de los ventas totales del país al exterior.

A ello se suma una merma del precio del cobre al nivel de 3,5 dólares por libra y recordó que por cada centavo (de dólar) que baja el precio del principal producto chileno en el precio promedio anual, "el Fisco deja de percibir 50 millones de dólares".

No obstante matizó que la economía chilena se mantiene en terreno positivo "por el efecto de la inversión y el dinamismo de la demanda interna", lo que permite tener, a su juicio, "confianza en el futuro".