El intenso temporal de viento y lluvia que azotó hasta la madrugada a la capital argentina y la provincia de Buenos Aires dejó al menos dos muertos, tres heridos y forzó la evacuación de cerca de 3.500 personas por el desbordamiento de ríos e inundaciones, informaron hoy fuentes oficiales.

"Hay 3.483 evacuados en la provincia de Buenos Aires", declaró hoy a los medios el titular del Consejo Provincial de Emergencias, Luciano Timerman, quien aseguró que casi la mitad de ellos podrá regresar a sus casas en las próximas horas, tras la mejora de las condiciones climáticas.

Una de las víctimas mortales fue un hombre de unos 65 años que murió ahogado en el interior de su vivienda anegada, informaron a medios locales bomberos de la localidad de Isidro Casanova, situada al suroeste del conurbano bonaerense.

El otro deceso registrado es el de una mujer, de 30 años, que murió electrocutada en su casa, en la localidad bonaerense de Lanús, según informaron fuentes municipales.

Al menos tres personas resultaron heridas, entre ellos un anciano de unos 80 años que fue rescatado entre los escombros de su vivienda, derribada por el viento.

Uno de los municipios más afectados por el temporal fue Río Tala, 170 kilómetros al oeste de Buenos Aires, donde se formó un pequeño tornado con vientos de entre 80 y 100 kilómetros por hora, que se llevaron por delante decenas de techos de viviendas, árboles y postes de luz.

La tormenta provocó también demoras en los aeropuertos de la capital y convirtió el denso tráfico porteño en un caos por la suspensión de los servicios de tren, metro y varias líneas de autobuses, pero la mayoría del transporte público funciona hoy con normalidad.

El sistema meteorológico nacional registró 118 milímetros de lluvia en tan sólo siete horas, una cifra superior a la media de todo el mes de octubre, que es de 108 milímetros.