El ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, ha propuesto hoy que la elección del presidente del Consejo de la Unión Europea se realice por sufragio universal entre los ciudadanos de los países miembros.

El político cristianodemócrata subrayó que la elección directa del presidente del Consejo de la UE despertaría "mas fascinación" entre los ciudadanos europeos que la elecciones al Parlamento de Estrasburgo.

Durante un simposio del Nicolas Berggruen Institut of Governance, Schäuble comentó que esa elección de la máxima autoridad europea por parte de los ciudadanos mejoraría además la comunicación entre estos y las instituciones.

Tras asegurar que serían necesarias reformas mínimas en los tratados de la UE para celebrar unas elecciones de ese tipo, el titular germano de Finanzas hizo un nuevo llamamiento a avanzar en la integración del continente.

Para ello considera indispensable ampliar las competencias del Parlamento Europeo y trasladar decisiones gubernamentales al nivel europeo, aunque sin limitar la soberanía presupuestaria de los parlamentos nacionales.

En cuanto a la cámara de Estrasburgo, reiteró su iniciativa para que sus miembros tomen decisiones sobre cuestiones concretas a partir de la pertenencia de sus países a los 27, los 25 del pacto fiscal o los 17 de la zona del euro.

En el mismo acto, el ministro francés de Finanzas, Pierre Moscovici, incidió en la necesidad de reducir la deuda de los países de la Unión Europea y subrayó que su país se ha comprometido a limitar en 2013 el déficit presupuestario al 3 % del PIB y ahorrar para ello 30.000 millones de euros.

"Debemos resolver juntos el problema de la deuda", dijo Moscovici, quien reclamó el esfuerzo de todos los países de la UE y defendió también la creación de un presupuesto común para la zona del euro.

El anfitrión de la reunión, el multimillonario Nicolas Breggruen, dijo al abrir el acto que el problema básico de Europa son sus estructuras y que el continente "es como una casa todavía por terminar".

Además, recordó que ya existe una moneda común, pero no una política fiscal conjunta y destacó que, tras recibir este año el Nobel de la Paz, la Unión europea debería aspirar a conseguir el Nobel de Economía.