Una planta nucleoeléctrica fue cerrada parcialmente el lunes mientras otra central, la más antigua del país, fue puesta en alerta debido a que la megatormenta Sandy provocó un aumento de las aguas en 1,80 metros (seis pies) arriba del nivel del mar.

Una de las unidades en Indian Point, una planta a 72 kilómetros (45 millas) al norte de la ciudad de Nueva York, fue clausurada alrededor de las 10:45 de la noche por problemas en la red eléctrica externa, dijo Entergy Corp., la administradora de la instalación.

La compañía dijo que los empleados y la ciudadanía no corrían peligro. Otra unidad en la planta continúa funcionado a su máxima capacidad.

La planta atómica más antigua de Estados Unidos, la Oyster Creek de Nueva Jersey, ya estaba fuera de servicio porque tenía programado un reabastecimiento de combustible

Sin embargo, debido a la elevación de los niveles de agua en la instalación, ubicada en la bahía Barnegat, los funcionarios de seguridad declararon alrededor de las siete de la noche que la situación en el lugar correspondía al nivel de "suceso inusual".

Casi dos horas después, la situación fue elevada a "alerta", la segunda más baja en un sistema de advertencia de cuatro niveles.

No hay condiciones de peligro dentro y en los alrededores de Oyster Creek, de Indian Point ni de las restantes plantas atómicas de Estados Unidos, dijo la Comisión Reguladora Nuclear (NRC por sus siglas en inglés) que supervisa la seguridad en esas instalaciones.

La conjunción de la marea ascendente, la dirección del viento y el aumento de la fuerza de la tormenta aumentaron los niveles de agua en la estructura de alimentación del líquido en la planta de Oyster Creek, dijo la NRC.

La agencia pronosticó el descenso de los niveles de las aguas en las próximas horas y señaló que la central nuclear, que entró en funcionamiento en 1969 y será cerrada definitivamente en 2019, es totalmente impermeable y capaz de resistir vientos con fuerza de huracán.

La firma propietaria de la planta, Exelon Corp., dijo que la electricidad fue interrumpida en la subestación del lugar, aunque varios generadores diesel suministraban energía estable. La central dispone de combustible para más de dos semanas.

En otras partes de la costa este, las plantas nucleares capoteaban el temporal sin problemas.

Los inspectores de la NRC, cuyas oficinas centrales y su oficina regional del noreste fueron cerradas por el mal tiempo, vigilan las 24 horas el funcionamiento de las plantas atómicas. La agencia envió un número extra de inspectores o los puso en alerta en cinco estados, y los equipó con teléfonos satelitales para garantizar la continuidad de la comunicación.

Las plantas nucleares están construidas para que resistan huracanes, colisiones de aeronaves y otros desastres mayores, aunque los procedimientos de seguridad prevén que las centrales sean apagadas ante la presencia de vientos huracanados o si los niveles de agua en los alrededores rebasan ciertos límites relacionados con inundaciones.

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Reach Josh Lederman está en Twitter como: http://twitter.com/joshledermanAP